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También promovió la presencia de los gremios y de las distintas organizaciones populares en la mesa de negociación. "La confrontación armada nos compete a todos y por esa misma razón todos somos responsables de su solución", decía entonces, y por eso mismo fue el mayor promotor de vincular a la Iglesia en los diálogos. "Tiene raíces muy profundas en la sociedad -afirmaba-. Su compromiso no debe ser coyuntural, debe ser integral en la búsqueda de la paz".
Pese a que no tuvo gran figuración en los medios durante las conversaciones en el Caguán, el Secretariado le encomendó conformar y dirigir el Movimiento Bolivariano y el Partido Comunista Clandestino (PC3), considerados el brazo político de las Farc y cuya misión era consolidar al movimiento guerrillero en los centros urbanos y establecer contactos con gobiernos extranjeros.
Los retos
Las Farc que hoy debe comandar 'Cano' son muy distintas a las que representó en Tlaxcala y a las que negociaron en el Caguán. Ya no son un movimiento subversivo en expansión, como él mismo las definió en 1992. Replegadas, desmoralizadas, incomunicadas y golpeadas en su corazón por la muerte de su jefe máximo y comandantes como 'Iván Ríos' y 'Raúl Reyes', las Farc tienen entre sus múltiples cargos el haber desaprovechado una oportunidad histórica para negociar la paz durante el gobierno de Pastrana.
Hoy figuran en la lista de los grupos terroristas, entre otras muchas razones porque convirtieron el secuestro en arma política, carecen de respaldo popular y han ganado fama de narcotraficantes. Golpeadas política y militarmente, y diezmadas tanto en número de combatientes como en recursos económicos, pasan por el peor momento de su historia, gracias, entre otras cosas, a la política de seguridad democrática de Álvaro Uribe. ¿Qué hará el nuevo jefe máximo de las Farc?
Carlos Lozano, director del semanario Voz, sostiene que la designación de 'Cano' como jefe máximo de las Farc por unanimidad, transmite un mensaje de unidad y de acatamiento por parte de las tropas. No obstante, es evidente que su principal reto, por lo menos en el corto plazo, es consolidarse como jefe militar, pues en las Farc los mayores méritos y respeto se ganan por golpes contra el enemigo. De ahí que algunos ex comandantes de las Fuerzas Militares consultados por CAMBIO no descarten una ofensiva ordenada por él para consolidar su posición. "Es posible que 'Cano' ordene operaciones tácticas para mostrarse fuerte y para ganarse el respeto de sus tropas", sostiene un alto oficial retirado del Ejército. Pero también le serviría para enviar un mensaje de fuerza con miras a no llegar, en una eventual negociación, en una posición de debilidad.
El ex consejero de paz Carlos Eduardo Jaramillo, por su parte, afirma que 'Cano' significa la llegada de una generación nueva a la comandancia de las Farc porque ya no quedan ninguno de los históricos de Marquetalia, pero lo cambios no serán grandes. "Las Farc son un cuerpo colegiado y las grandes decisiones ya están tomadas -dice-. Además, 'Cano' fue formado académica y militarmente en el Partido Comunista y aunque es un hombre de discusión, también un guerrero y por eso la confrontación va a seguir igual". Coincide en lo fundamental con estos puntos de vista el analista Alejo Vargas: "En el corto plazo no se evidenciará un viraje en las Farc, pues 'Cano', como cualquier nuevo jefe, tratará de acomodarse. Por eso, con su llegada, al menos por ahora, no pueden crearse falsas expectativas".
Sin embargo, hay quienes consideran que más que golpes militares al enemigo, y ante un panorama de 44 años de guerra inútil, lo que las Farc necesitan con urgencia es sentarse a negociar. "Es hora de que 'Alfonso Cano' entienda que un proceso de paz no significa la derrota de las Farc, sino todo lo contrario -sostiene el ex procurador Jaime Bernal Cuéllar, quien ha representando a la sociedad civil en varios diálogos con la guerrilla-. Lo primero que tiene que hacer 'Cano' es avanzar hacia un Acuerdo Humanitario porque quedó demostrado que luego de 44 años de guerra, 'Tirofijo' solo dejó una cantidad de crímenes de lesa humanidad".
En similar dirección apunta el análisis del ex canciller Augusto Ramírez Ocampo, quien destaca que el nuevo Secretariado es mucho más educado: cuatro de sus siete miembros tienen formación profesional -Cano', 'Iván Márquez', 'Pablo Catatumbo' y 'Joaquín Gómez'. "Esto abre la posibilidad de un mayor porvenir político que, además, coincide con un debilitamiento -asegura-. Si las Farc no aprovechan este momento para negociar, podría pasarles lo del Eln que se debilitó por completo".