El martes hacia las 5:30 p.m., el narcotraficante Víctor Mejía Múnera, el 'Mellizo', estaba en la casa de la finca La Moneda en Tarazá, Antioquia, haciendo ejercicio y a la espera de uno de sus hombres, Linton René Muñoz, que había prometido llevarle dos modelos. Pero el encuentro no se dio, porque 12 hombres de un grupo especializado de la Dijin, que le seguían los pasos desde hacía un año, irrumpieron en la casa y le gritaron "¡Alto!".
El capo se tiró al suelo y echó mano de dos pistolas que estaban cerca y comenzó a disparar, junto con cinco de sus guardaespaldas. Ocho minutos duró el tiroteo en el que murieron Mejía y uno de sus escoltas. Los otros se rindieron. Con la muerte de 'el mellizo' se cierra un nuevo y sangriento capítulo en la larga historia del narcotráfico en el país.
Cuando se abrió la mesa de conversaciones en Ralito, Víctor Manuel compró por cinco millones de dólares el bloque Vencedores de Arauca para colarse, disfrazado de paramilitar, en las negociaciones con el Gobierno en 2004 con 400 hombres. Allí estuvo más o menos un año al lado de Salvatore Mancuso y el resto de los jefes de las Auc, pero el Gobierno dio la orden de recluirlos en la cárcel de Itagüí, se escapó y retomó el camino de la clandestinidad para reunirse de nuevo con su hermano.
Con 149 desmovilizados los 'Mellizos' organizaron la banda los 'Nevados' que siguió en el negocio de la droga. Enviaban mensualmente dos toneladas de coca a los Estados Unidos por varios puntos de la costa Caribe y convirtieron su organización en una de las más violentas en un intento de copar los espacios que habían dejado los jefes paramilitares Ramiro 'Cuco' Vanoy y Carlos Mario Jiménez, 'Macaco', en Tarazá
y Caucasia.
También se movían en La Guajira, Magdalena y Nariño, y por mucho tiempo lograron esquivar las operaciones en su contra, entre otras razones porque habían logrado cooptar a oficiales de la Policía, entre ellos al comandante operativo del Cesar, coronel Juan Carlos Martínez, quien en enero ayudó a Víctor Manuel a escapar de las autoridades. El coronel fue retirado del cargo y enfrenta un proceso por narcotráfico.
El 'mellizo' se movía por todo el país, y si en enero estuvo en Cesar, un mes después fue ubicado en Chía, Cundinamarca, donde también logró evadir los controles de la Policía que le seguía los pasos.
Convertidos él y su hermano en unos de los más grandes narcotraficantes de los últimos tiempos, las autoridades estadounidenses ofrecían por sus cabezas cinco millones de dólares. La muerte de Víctor Manuel significa uno de los golpes más grandes dados en los últimos tiempos a una organización del narcotráfico, pero se lleva a la tumba muchos secretos y algunos detalles claves de la parapolítica. En 2006, los 'Mellizos' le dijeron en una entrevista a CAMBIO que el entonces ministro del Interior, Sabas Pretelt, les había pedido que apoyaran la reelección en sus zonas de influencia y que le había dicho que, a cambio, el Gobierno frenaría su extradición.