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El DAS fue encargado por el fiscal especializado Álvaro López Giraldo de identificar a los dueños del cargamento. Los investigadores intervinieron los teléfonos de varios "ilustres" del archipiélago y lograron establecer que los hermanos Benito y Benjamín Gustavo Bent Williams montaron una operación para recuperar la droga, con instrucciones a sus enlaces de hacerlo, preferiblemente, sin apelar a la violencia.
Con base en más de 500 horas de grabaciones y las indagatorias de los implicados, fueron identificados otros personajes vinculados a la operación, como Bender Archbold Harten, sobrino de un ex presidente de la Cámara, y sus parientes Eusebio David Webster Archbold y Luis Guerrero Harten. Pero el año pasado, un fiscal delegado ante el Tribunal Superior de Cartagena consideró que el proceso tenía vicios de forma y los dejó en libertad. Algunos de ellos son requeridos ahora por Estados Unidos.
En las mismas
Pero no solo decisiones como la del fiscal de Cartagena han afectado el esfuerzo conjunto de la Fiscalía y el DAS para incautar bienes de los Archbold, los Bent y los Williams. Otro factor tiene que ver con el manejo que la Dirección Nacional de Estupefacientes le ha dado al asunto: el 85 por ciento de los bienes ocupados, entre ellos empresas como Marítima Providencia, con más de 400 empleados, son manejados por el mismo depositario: Etilsa Hernández.
Y el problema es que según la Ley de Extinción de Dominio, el depositario puede disponer de los bienes mientras se produce la sentencia definitiva. Los enviados especiales de CAMBIO verificaron que la mayoría están arrendados a familiares, amigos cercanos y testaferros de los que figuraban como propietarios, lo que podría significar una burla a la Justicia.
En el sector de La Rocosa o Bob Ground, uno de los más exclusivos de la isla, en una casa de Byron Francisco Bent Williams, teóricamente ocupada con fines de extinción, vive una mujer que se identificó como su cuñada y que, furiosa, exigió a los periodistas alejarse de la propiedad al darse cuenta de que estaban tomando fotos. Por otra parte, los administradores de confianza de la familia Howard siguen manejando las oficinas de la Comercializadora Howard Brothers que ocupan tres pisos del edificio de la Cámara de Comercio.
Aunque son la excepción, también hay casos en que la DNE ha dejado el manejo de bienes incautados a sus propietarios originales. Es el caso de las motonaves Tarus I, II y III, de Marítima Providencia, que han batido una especie de récord nacional por el número de veces que fueron capturadas con droga, pero que como mueven buena parte de los productos necesarios para el abastecimiento de la isla, las autoridades permiten su operación controlada.
El cuadro no está completo si deja de mencionarse el hecho de que las autoridades han encontrado una fuerte resistencia de grupos raizales que quieren copar todas las instancias de poder, incluida la administración de Justicia. Según lo admite el profesor de historia Joel Livingston, moderado defensor de esta posición, los nativos consideran que la persecución contra narcotraficantes locales es parte de un proceso de estigmatización de los isleños por parte del Gobierno Nacional.
En resumen, si bien es cierto que el Gobierno ha hecho enormes esfuerzos para rescatar a la isla de las garras de las mafias, no ha puesto énfasis en la recuperación y el desarrollo sociales. Según el Dane, la cobertura en educación básica e intermedia es apenas del 60 por ciento, los servicios públicos de calidad solo llegan al 23 por ciento de la población y los programas del Sena están subutilizados. "La mayor demanda recae en programas de pesca y navegación, pues los adolescentes sueñan con hacerse a la mar para emular a los que tradicionalmente han visto en el narcotráfico la única forma de amasar un capital", sostiene Livingston.