ALGO PASA en Medellín. La ciudad provinciana por excelencia, y el símbolo del narcotráfico hace dos décadas, se ha vuelto destino de grandes personajes. El año pasado los reyes de España presidieron la reunión del Congreso de la Lengua. En 2008 ya ha recibido la visita de funcionarios de primer nivel de los Estados Unidos. Condoleezza Rice, la famosa Secretaria de Estado, estuvo el 24 y 25 de enero y este fin de semana la visitará Carlos Gutiérrez, Secretario de Comercio de la administración de George W. Bush. Gutiérrez llegará acompañado de una numerosa delegación de congresistas republicanos y demócratas, igual que Rice en su momento y, antes, el Zar Antidrogas John Walters.
Hace veinte años Medellín era vista en el mundo como la capital de las drogas y de la mafia. Se había convertido en "un escenario de muerte", como la definió en su momento el congresista Ómar Flórez Vélez, quien fue su alcalde entre 1990 y 1992. Incluso, un embajador de Estados Unidos en Colombia, Kurtis Kamman, llegó a decir en una ocasión que había que bombardearla.
El 25 de enero de 1988 fue asesinado a las afueras de Medellín el Procurador General de la Nación, Carlos Mauro Hoyos; el 4 de julio de 1989, el gobernador de Antioquia, Antonio Roldán Betancur perdió la vida en pleno centro de la ciudad, y el 18 de Agosto del mismo año, el coronel Valdemar Franklin Quintero, Comandante de Policía de Antioquia, también murió víctima de un atentado ordenado por Pablo Escobar, jefe del cartel de Medellín, justo un día antes del magnicidio de Luis Carlos Galán. Era la época del narcoterrorismo, que según cifras oficiales provocó la muerte de 31.000 personas entre 1986 y 1992.
¿Cómo se produjo semejante cambio? Según el alcalde Alonso Salazar, "lo que antes era miedo, hoy para los ciudadanos es esperanza y seguridad, compromiso y espacios de participación que no están definidos únicamente por la presencia del Estado sino por una nueva forma de hacer política".
El ex ministro de Defensa Rafael Pardo, quien tuvo que lidiar el sometimiento y la burla de Pablo Escobar a la Justicia en 1991 y 1992, respectivamente, sostiene que hay una mezcla de factores de orden local y nacional que han influido para que sobre Medellín haya cambiado la percepción de violencia. "Hay una mayor conciencia de que la violencia es un tema que se puede tratar como política pública. El modelo de administraciones como la de Mockus y la concepción de la cultura ciudadana se exportaron a otras capitales como Medellín -explica el dirigente liberal-. Además, hoy la ciudad cuenta con Policía más confiable y no de choque contra los carteles de la droga".
La Medellín de hoy cuenta, además, con sofisticadas obras de infraestructura como el Parque Explora, amplias bibliotecas públicas y el Metrocable, que transformó la vida de las zonas más deprimidas de la ciudad. "Medellín hoy es distinta porque el dinero de los contribuyentes está siendo invertido en obras de interés general y porque las obras públicas están siendo construidas en las zonas más necesitadas", sostiene el ex congresista Ramón Elejalde.
Aunque hoy la capital antioqueña sigue teniendo problemas de violencia asociada a bandas criminales que operan como retaguardia de los desmovilizados grupos paramilitares, el Estado le ha ganado la partida a la delincuencia organizada. Los 653 homicidios que hubo el año pasado distan mucho de los 4.000 promedio al año bajo el imperio de Pablo Escobar.
En esa disminución no sólo ha jugado un papel importante que "la Fuerza Pública haya pasado de ser defensiva a estar a la ofensiva", como afirma Elejalde, sino a la inversión social en campos que antes eran mirados con desdén. En este orden de ideas, los espacios lúdicos han sido factor fundamental para que los medellinenses eleven su nivel de vida.
La pujanza ha sido una característica, con violencia o sin violencia, de los antioqueños, y de ella se han llevado grata impresión desde el Rey de España, don Juan Carlos de Borbón, hasta los empresarios de la moda que asisten cada año a las ferias de Colombiatex y Colombiamoda.
Además de los evidentes cambios que se han producido en Medellín, su internacionalización tiene la marca del presidente Uribe, orgulloso hijo de la ciudad. El Gobierno Nacional ha impulsado a la capital antioqueña como sede de eventos trascendentales. Este año, entre el 27 de mayo y el 3 de junio se celebrará la LX Asamblea General de la OEA y en 2009 la capital de Antioquia será sede de la Asamblea 50 del BID. Además, está remodelando su infraestructura deportiva porque en 2010 tendrán lugar los IX Juegos Deportivos Suramericanos. Todo lo cual le traerá nuevos aires a esa ciudad estigmatizada y provinciana de otros años. Y que cada día es más internacional y cosmopolita.
El congresista renunció al fuero y su caso pasa a la Fiscalía donde su esposa tiene un alto cargo.