El representante Miguel Rangel, que nombró asesora suya a una hermana de 'Ernesto Báez', es blanco de sus copartidarios.
EN AGOSTO de 2007, un año después de su posesión como Representante a la Cámara, el nombre de Miguel Ángel Rangel Sosa apareció por primera vez en letras de imprenta. La prensa no destacó propiamente sus ejecutorias como legislador, sino que lo cuestionó por haber nombrado como asesora suya a Blanca Dilia Duque Gaviria, hermana del jefe paramilitar Ernesto Báez, cuyo nombre de pila es Iván Roberto Duque.
Rangel es un dirigente regional de Bolívar elegido por el Partido de la U., cuyo caso ha estado lejos de ser un asunto rutinario ya que es uno de los pocos procesos ligados a la parapolítica en el que sus propios copartidarios han acudido a la Corte Suprema y a la Procuraduría a declarar en contra suya.
Dos de sus antiguos aliados que ahora buscan tornarse en sus verdugos son Gabino José Mora Martínez , ex alcalde de Pinillos y uno de sus escuderos durante la campaña de 2006, y Alejandro Escobar Hernández, concejal de la misma población, elegido por su lista.
Fuego en la Alcaldía
Según Mora, Rangel, su antecesor en la Alcaldía, le entregó el manejo administrativo del municipio a los paramilitares y luego, cuando se sintió en aprietos con la justicia, optó por incendiar la sede del gobierno municipal e incluso ordenó la muerte de uno de los testigos.
El episodio está descrito así en una carta que Mora le dirigió al procurador Edgardo Maya: "el Representante Sosa había desempeñado el cargo de alcalde de Pinillos y, como tal, tenía 52 denuncias por haber desviado recursos de cofinanciación (...). Como las cuentas no estaban claras, el doctor Miguel Ángel acuerda con Ernesto Báez y con un comandante que operaba en la zona del río Cauca, conocido con el alias de Ramón, quemar la Alcaldía. Uno de los que participaron en el incendio fue un señor Manuel Obregón Díaz, conocido como Mañe Agonía, pariente del parlamentario".
De acuerdo con el declarante, Mañe empezó a amenazar a Rangel con que contaría lo ocurrido si no había un beneficio económico para él y por eso el hoy Representante optó por ordenar su asesinato a través del comandante Pello de las autodefensas.
Tanto Mora como Escobar refirieron varias reuniones a las que ambos dijeron haber acompañado a Rangel. Una de ellas fue al ascenso de un grupo de asesores políticos de las autodefensas, graduados en una escuela clandestina dirigida por Báez en el corregimiento cordobés de Ralito.
En un primer momento, Rangel les salió al quite a las acusaciones sobre sus nexos con Báez y el nombramiento de una hermana de éste en su equipo de asesores. Dijo que nunca conoció al jefe paramilitar y que nombró a Blanca Dilia Duque porque necesitaba una economista y alguien se la recomendó.
Es posible que el Representante haya adoptado la actitud de responderle a su juez natural. Pero como quiera que sea, tiene muchas explicaciones pendientes.