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EL PASADO 9 DE NOVIEMBRE, durante la XVII Cumbre Iberoamericana de jefes de Estado en Chile, el presidente Álvaro Uribe y su homólogo venezolano Hugo Chávez Frías encontraron un momento para hablar en privado. Luego de dialogar sobre asuntos relacionados con el intercambio humanitario y el papel de Chávez en ese propósito, el mandatario colombiano le dijo que según informes de inteligencia no tenía duda alguna de que el líder subversivo Iván Márquez vivía de tiempo completo en territorio venezolano.
El comentario de Uribe no pasó a mayores, pero todo indica que los organismos de seguridad del país vecino disponen ahora de información más confiable acerca de la presencia real de las Farc en ese territorio. Así lo refleja por lo menos un informe secreto elaborado por agencias de investigación venezolanas que parece certificar que el grupo rebelde tiene a Márquez como punta de lanza de una ambiciosa estrategia de penetración en ese país.
El informe refiere la existencia de cuatro frentes de las Farc en los estados de Zulia, Barinas y Apure y el funcionamiento de varias estructuras de las llamadas Fuerzas Bolivarianas de Liberación -FLB- que mantienen un estrecho vínculo con las Farc respecto del intercambio de combatientes y otras actividades delincuenciales.
El documento asegura que en el Alto Apure, especialmente en los municipios de Páez y Rómulo Gallegos, se mueve el frente décimo o Guadalupe Salcedo, comandado por el colombiano Juan Vicente Carvajal. En ese grupo tiene relevancia el ex jefe de finanzas y hoy segundo cabecilla de este grupo, Misael Rodríguez, encargado de coordinar secuestros y extorsiones.
Según los organismos venezolanos de inteligencia, en la misma región opera el frente 45, bautizado como Atanasio Girardot, que extiende sus operaciones al Estado Mérida. Allí su principal mando es Euclides Rubio Carrillo, El Mono, que ocasionalmente visita las poblaciones de El Nula, La Victoria y Parroquia San Camilo. De acuerdo con los datos coordina secuestros y actividades sicariales y señala las rutas del narcotráfico que alimenta la maquinaria de guerra de las Farc en Norte de Santander.
Coincidencia
El documento se refiere también a las columnas móviles Urías Cuellar y Julio Mario Taveras, que son comandadas Roberto Chitiva, el Pollo, y Juan Carlos Porras, el Grillo. Según la descripción, estas dos personas tienen su centro de operaciones en los departamentos colombianos de Arauca, Casanare y Vichada, y se mueven hacia Venezuela cuando las tropas colombianas apuran a sus estructuras. "Utilizan el sector de Los Bancos, Municipio Páez en el Estado Apure, como zona de alivio y tienen como función primordial la protección de los sembradíos de planta de coca y de los laboratorios para el procesamiento del alcaloide ubicados en los referidos departamentos y en territorio venezolano", concluye el documento.
El estudio no se remite sólo a las estructuras y las actividades de las Farc en territorio venezolano. También hace una descripción de los vínculos de este grupo guerrillero con las FLB, un grupo que no sólo ha contribuido a la expansión territorial de las Farc en el país vecino a nivel operacional, sino que ha permitido que ciudadanos venezolanos de El Cantón, Santa Bárbara, Socopo y Barinas, en el Estado Barinas, así como San Cristobal, El Piñal, Abejales y El Milagro en Táchira y El Amparo y Guasdualito en Apure, se identifiquen o apoyen ideológicamente a este grupo subversivo.
"Existe un intercambio de combatientes entre estos dos grupos a fin de que estos sean entrenados y adquieran experiencia en lo que a la manipulación de armas de guerra, combate a fuerzas militares, tomas de puestos policiales y militares; así como a las actividades del secuestro, negociaciones y el sicariato se refiere -reza el documento de inteligencia venezolano-. Estos combatientes salen como comandantes o instructores, entrenando posteriormente a los nuevos reclutas de las FBL, y de esta manera dicha organización aumenta la capacidad de acción de sus combatientes en contra de las fuerzas militares y policiales".