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Primera movida: ganadores
El viaje de Chávez la semana pasada fue apenas la primera movida de un juego complejo. De ahí la necesidad de explorar un poco sobre los costos y beneficios para algunos de los protagonistas y algunos de los actores de reparto de este nuevo esfuerzo para concretar el canje.
El presidente Uribe gana en esta primera mano por los factores ya mencionados pero además porque se libera temporalmente de la presión del intercambio, pues hoy nadie puede señalarle pasividad en el tema. Del mismo modo, le transfiere gran parte de la responsabilidad al presidente Chávez sobre el que sin duda empezarán a ejercer presiones.
La hiel brotará seguramente cuando Chávez arme una minga internacional para respaldar una propuesta que obligará a las partes a mover sus talanqueras. En este caso, los aplausos principales serán para el presidente venezolano y sus socios. Uribe quedará como el que tuvo que ceder a la presión internacional.
Si Chávez, la comunidad internacional y las Farc llegan a una fórmula y ésta no es del agrado de Uribe, el riesgo es que la comunidad internacional se sienta liberada de compromisos y busque, al menos para íngrid y los estadounidenses, una salida negociada independiente del Gobierno colombiano. Mientras los Estados Unidos consideran a Chávez como su más grande detractor hemisférico, Colombia, su principal aliado, le hace abluciones con agua bendita. Difícil será la explicación de Uribe para los gringos.
El presidente venezolano entra ganando porque se convirtió en una esperanza para muchos colombianos y mejoró su imagen internacional, pues adquirió el perfil de hombre generoso y humanitario que puede ser la llave para la paz en Colombia. Se inventará alguna fórmula, probablemente lejos de los criterios hoy aceptables por Uribe, y es entonces cuando el péndulo regresará a Colombia pues será su presidente quien deba decidir si acompaña o no la propuesta.