Los olvidados

(Página 1 de 3)

"MI PAPÁ NO ES UNO de los canjeables, es una persona común y corriente. Por eso no se acuerdan de él -dice Catalina, hija del científico antioqueño Norman Alzate, secuestrado por las Farc el 8 de febrero de 2005-. No creeré que está muerto hasta que la guerrilla entregue el cadáver para darle sepultura y hacer un duelo".

El 6 de febrero del año pasado, el Comité Internacional de la Cruz Roja, Cicr, le comunicó a la familia del científico que él había muerto en cautiverio. Pero las autoridades han hecho poco o nada para gestionar la devolución del cuerpo.

Alzate, investigador e ingeniero forestal conocido en Antioquia por su labor en defensa del medio ambiente y el descubrimiento de nuevas especies vegetales, fue plagiado en la vereda Arenas Bajas, entre Turbo y Apartadó, en Urabá. Su hijo Esteban, estudiante de Arquitectura de 23 años, se niega a creer que ha muerto. "No queremos más esta incertidumbre -asegura-. Si lo mataron, entonces que muestren un acto de humanidad y nos lo dejen enterrar".

Alzate no figura al lado de los 11 ex diputados del Valle asesinados por las Farc, el 18 de junio. Tampoco se mencionan los nombres de muchos otros que han muerto en cautiverio. No se sabe con exactitud cuántos son, pero según el Fondo Nacional para la Defensa de la Libertad Personal, Fondelibertad, desde 1996 a hoy hay por lo menos 1.270 muertos en poder de los distintos grupos armados. El drama de sus familias es silencioso, desconocido por la opinión pública y poca atención le prestan las autoridades.

Según el director de Fondelibertad, Harlan Andrés Henao, no es posible establecer el número de secuestrados muertos en cautiverio que no han sido devueltos, porque en muchos casos sus captores han seguido negociando los cuerpos con fines extorsivos.

Página 1 de 3 123Siguiente »
Publicidad
Enlaces de texo