Ministerio que mucho aprieta...

En 2003, el Carnaval de Barranquilla fue nombrado Patrimonio Inmaterial de la Humanidad. Foto: Archivo Cambio

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Música nacional

Según la opinión del investigador musical Egberto Bermúdez, el  Ministerio ha perdido figuración en el campo musical. Para él, El Instituto Colombiano de Cultura, Colcultura, con todo y sus defectos, dejó un legado mayor que el Ministerio de Cultura: "Podemos consultar las colecciones bibliográficas, creó el Centro de Documentación Musical, se hicieron, en coedición con Procultura, los 14 tomos de la antología musical tradicional colombiana y le dio continuidad a proyectos que venían de décadas pasadas como festivales de música popular, es decir, hubo un aporte real, así como una conexión en la investigación y las prácticas musicales". Según su opinión, el programa Plan Nacional de música para la convivencia, no es más que retórica. "La música puede incorporarse fácilmente a cualquier agenda. Por ejemplo en la Guerra de Secesión, en Estados Unidos, los dos bandos usaban como himno la misma canción con diferente letra, eso ilustra como la música puede ser manipulada dependiendo la óptica con la cual se le mire. La música sólo se valida dentro de su misma tradición, con sus propias reglas y parámetros, desde la misma actividad musical de un país y la apropiación que la gente hace de ella".  

Artes plásticas

Para Beatriz González, pintora, historiadora y curadora, la tarea que está cumpliendo el Ministerio de Cultura en artes es insuficiente y no ha cumplido con las promesas planteadas cuando fue creado en 1997. "Aún no contamos con seguridad social que fue una de las banderas para promover el Ministerio", dice. Pero reconoce que lo que mejor ha logrado es el programa de becas y estímulos, gracias a los cuales muchos artistas e investigadores han podido desarrollar sus proyectos. Considera importante que se haya conservado a lo largo de esta década una tradición tan importante como el Salón Nacional de Artistas -a pesar del boicot que intentó hacerse, desmontándolo y reconfigurándolo bajo el rótulo de Proyecto Pentágono, que no logró mantenerse-, que fue creado hace 67 años.  Sin embargo, siente que cada día es más difícil responder a su función inicial que es mostrar el país desde las artes. "Aunque el SNA sobrevive, es algo esquizofrénico -explica- porque la intención de representación del país, ahora realizada a partir de curadurías regionales, impide que el país esté representado. De haber sido un espacio abierto por años, hoy día, es por invitación de los curadores, lo que termina excluyendo a muchos artistas". 

El SNA, al ser de los pocos espacios en donde se puede mostrar el trabajo de un artista, esto resulta siendo un inconveniente. "Aún nos deben a los artistas espacios dignos donde mostrar nuestra obra. Es impostergable la ampliación del Museo Nacional y sería fundamental ayudar a los museos regionales para que puedan cumplir con esta tarea", continúa. 

Y, finalmente, el problema irresuelto de volver relevante en la agenda nacional el tema de la educación artística. "El Ministerio de cultura debería recibir los frutos de una buena educación artística impartida por el Ministerio de Educación", dice González. Sin embargo, como lo previene Clarisa Ruiz, de la Dirección de Artes del Ministerio, "todavía la educación artística está enfocada en el empleo del tiempo libre, y es mucho más que eso, se aprende a hacer producción de sentido en todos los campos gracias al arte y la cultura. Pero por ahora, estamos haciendo asistencialismo para pasar el tiempo libre. Todavía es difícil que vean que la producción de referentes nos une y eso es, finalmente, lo que hacen los artistas, son generadores de contenido".  

Retos todos, que vale la pena tener en cuenta para hacer un balance más realista de los diez años de existencia de este ministerio. 

LO QUE SE PROMETIÓ Y NO FUE

- Ampliación del Museo Nacional
- Seguridad social para los artistas
- Ley de mecenazgo, para incentivar la inversión privada en la cultura
- Realizar y renovar un catálogo de los libros básicos con acceso para los colombianos, de tal modo que esté en todas las bibliotecas de Colombia. 
- El ministerio no ha logrado generar un mecanismo de concertación eficaz con departamentos y municipios, de manera que el gasto cultural es en muchos casos redundante, se orienta a cosas totalmente descoordinadas o a la realización de fiestas bajo el nombre de eventos culturales. La política cultura de los departamentos y municipios no tiene ninguna influencia del Ministerio. 

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