Un ex paramilitar podría definir la suerte de Enilce López, 'La Gata' y de su hermano Arquímedes.
LUIS FERNANDO CARO, un paramilitar que durante cuatro años hizo parte del bloque montes de María de las Auc y que hoy está incluido en el programa de protección a testigos de la Fiscalía, puede darle el puntillazo final a la empresaria del chance Enilce López, La Gata.
Aunque la Fiscalía ha logrado consolidar un caso sólido contra la empresaria por lavado de activos, el testimonio de Caro, que ha revelado pormenores del papel que jugó La Gata con los paramilitares en Magangué, será definitivo. El ex paramilitar reveló a los fiscales que su trabajo incluyó asesinatos, extorsiones y secuestros y que, guiado por el comandante Amaury, llegó a Magangué a trabajar con La Gata. "Aquí las Auc asesinaban a muchas personas y después nos enterábamos que eran deudores morosos de doña Enilce -declaró-. También hicimos limpieza social con personas que La Gata consideraba que le hacían daño al municipio".
Caro, que no podía acogerse a la Ley de Justicia y Paz porque en su prontuario figuran delitos de lesa humanidad, recordó la forma despiadada en que asesinó a por los menos 10 personas, entre ellos el administrador del peaje de Carmen de Bolívar, señalado por La Gata de haberse aliado con sus enemigos. Además,
contó que López ordenaba hospedar en el Hotel Valle de Tenza a los paramilitares que llegaban a Magangué para realizar actividades delictivas. "Allí nos entregaban tarjetas de celulares para hacer las amenazas telefónicas -afirmó Caro-. Todo eso era pagado por ella".
Las declaraciones también comprometen a Arquímedes Segundo García, hermano medio de La Gata, sobre quien aseguró que era parte activa de la red paramilitar y que bajo el seudónimo de Quimo era el que organizaba las reuniones con los paramilitares. García, está recluido en una cárcel de la Costa sindicado del delito de lavado de activos, en el mismo proceso que la Justicia adelanta contra su hermana. "Llevában gente a varias fincas de la vereda Tocamocho, donde las entrevistaba el comandante Amaury y después las mataban y las tiraban al río Magdalena -contó Caro a los fiscales-. Creo que la Policía sabía sobre todas esas cosas".
Y aunque por ahora no ha revelado los nombres de muchos de los asesinados, aseguró que lo hará cuando el proceso contra la empresaria del chance esté en una etapa más avanzada. "Sólo así me protegerán las autoridades", les dijo el ex paramilitar a los fiscales.
Al haber incluido a Caro en el exigente programa de protección de testigos, la Fiscalía envía una señal en el sentido de que avala el testimonio del ex combatiente, que ha recibido todo tipo de amenazas con el objeto de silenciarlo.