Los parques de la discordia

En El Salitre los patinadores entrenan bajo la lluvia mientras en el coliseo hay un evento social. Foto: Andrea Moreno / Cambio

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Los auditores encontraron que la Junta de Acción Comunal del barrio Casa Rey donde funciona el complejo deportivo La Aurora II, se apropió de las canchas de fútbol y baloncesto por cuya utilización cobran entre 80.000 y 100.000 pesos. Sin embargo, en el IDRD no existen reportes de esos ingresos. 

La auditoría también detectó graves irregularidades en La Florida, Timiza, Sauzalito, Olaya Herrera y El Lago. Y El Tunal, el más importante del sur de la ciudad, tampoco sale bien librado. Además del mal estado de  las canchas y de las irregularidades en las cuentas, los auditores descubrieron que los quioscos de comidas, las bodegas y los cupos de los vendedores ambulantes fueron asignados a dedo por el administrador y  que funcionan  sin contrato. 

Lo mismo ocurre en el parque San Cristóbal, donde quioscos y  vendedores ambulantes llevan más de 12 años trabajando sin contratos. "Lo que se han creado son mafias que se apoderaron de  los parques con la complicidad de funcionarios del IDRD -le dijo a CAMBIO el concejal Jairo Rodríguez, quien prepara un debate sobre el tema-. Sus directivos conocen la situación hace casi un año y no han hecho nada".

Funcionarios del IDRD consultados por CAMBIO confirman esta apreciación.  "El informe de auditoría  está engavetado en el escritorio del Director, que no sabe qué hacer con los resultados -asegura uno de ellos-. El Director no manda, las cosas están en manos de funcionarios medios que sacan provecho económico".

El ex concejal y representante a la Cámara por Bogotá, David Luna, asegura que todo esto es la demostración del dramático retroceso en la política de recuperación del espacio público. "Es urgente evaluar la posibilidad de poner estos parques en manos de las cajas de compensación", dice Luna.

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