La amiga de Chávez

Marilú Herrán, ex esposa de Petro, en compañía de Chávez. De izquierda a derecha, Javier Fonseca, funcionario del Consulado en Bogotá, y el entonces embajador Roy Chaderton.

(Página 1 de 4)

EL PRESIDENTE ÁLVARO Uribe reaccionó furioso cuando le informaron que el viernes 4 de mayo hombres de Inteligencia del Ejército fueron sorprendidos mientras merodeaban en la casa donde vive la señora madre del senador Gustavo Petro en la población cundinamarquesa de Tabio.

"Torpes", fue el adjetivo que el Mandatario les endilgó a los agentes encubiertos al conocer detalles adicionales del episodio según los cuales ellos le seguían en realidad los pasos a Marilú Herrán -ex esposa de Petro-, quien habita en la casa vecina donde se estaría reuniendo con militares colombianos adeptos a la causa socialista que proclama el presidente venezolano Hugo Chávez.

Al Presidente de la República le parecía inconcebible que militares adiestrados en ese tipo de tareas no supieran siquiera que allí vivía la progenitora de Petro, el dirigente de oposición que mayores resquemores despierta hoy en círculos palaciegos, especialmente después de que convirtió al Jefe del Estado y a su familia en objetivo directo de sus debates sobre el fenómeno del paramilitarismo.

La irritación del Mandatario creció al enterarse ese mismo día que desde hace por lo menos tres años los servicios de Inteligencia de la Policía Nacional han seguido con celo las actividades de la señora Herrán, tras comprobar que no sólo es amiga de Chávez sino que de acuerdo con sus pesquisas hace parte de la nómina de asesores del Palacio de Miraflores, sede del gobierno de Caracas.

Según fuentes cercanas a Palacio, a Uribe se le antojaba inconcebible que este episodio hubiera dejado al descubierto que sigue sin cumplirse su instrucción en el sentido de que las agencias de seguridad del Estado deben compartir la información confidencial que poseen para evitar problemas como este.

Página 1 de 4 1234Siguiente »
Publicidad
Enlaces de texo
cerrar