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Como un problema desemboca en otro, la frecuencia entre bus y bus se alargó y aumentó el hacinamiento en buses y estaciones. Pero si operar con pocos vehículos pero repletos ayudó a mejorar las finanzas de la empresa, también aumentó el número de quejas de los usuarios que, sobre todo en la calle 76, Banderas y el Portal del Norte, con alguna frecuencia organizan protestas. Para intentar evitarlas, TM acude a un mecanismo primario. "Nos mandan con el bus desocupado a ciertas estaciones, sobre todo a la 39 con Caracas, al intercambiador de la 30 o la avenida Suba, y cuando detectan que en algún punto la gente está al borde de la ira, nos sueltan para apoyar la ruta retrasada -relata un conductor-. Muchas veces y a pesar de que las estaciones están repletas, nos obligan a pasar derecho o a seguir parqueados".
La crisis ha afectado a las siete empresas de buses que controlan el sistema y que se han visto obligadas a suprimir cargos como el de operador de patio, que recibe los buses en los parqueaderos, y el de bombero, encargado de tanquear los vehículos. "Ahora toda la responsabilidad recae en los conductores", dice uno de ellos.
Pero, además, ha repercutido en la rebaja de sueldos: de 1,3 millones de pesos que ganaba en 2005 un operador de tiempo completo, pasó a salario mínimo más una bonificación de 100.000 pesos, que casi siempre queda en nada por las multas que TM cobra a los conductores por sus errores. Para completar el apretón, hace dos semanas TM les suprimió las tarjetas de ingreso gratuito al sistema. "La explotación de los conductores es otra de las malas costumbres heredadas del viejo sistema -afirma Flórez-. La reducción de salarios y la recarga de trabajo hacen que los operadores tengan más similitud con los 'buseteros' de antes".
No obstante las dificultades, las directivas de TM sostienen que el sistema goza de buena salud. Aseguran que un análisis hecho en el primer trimestre de 2007 indica que la disminución de usuarios a comienzos de año se debió a las vacaciones estudiantiles y que en marzo el número de pasajeros movilizados aumentó en 54.000 por día. Según TM, el número de pasajeros transportados fue de 1,3 millones de usuarios al día.
Sin embargo, la Contraloría de Bogotá afirma que esta cifra es inferior al mínimo estipulado para el equilibrio financiero del sistema, que es 1,4 millones de pasajeros diarios, lo que indica que TM estaría entonces trabajando a pérdida. En la actualidad, movilizar un pasajero le cuesta 1.326 pesos, 26 más que lo que cuesta el pasaje.