(Página 1 de 2)
MILTON AMELL CONTRERAS, coordinador de actividades notariales de la Superintendencia de Notariado y Registro, pasó de ser un simple delator a convertirse en pieza fundamental de una investigación de la Dijín contra el ex superintendente Manuel Cuello Baute por concusión, abuso de poder y prevaricato.
El 11 de septiembre de 2006, Contreras no sólo les confirmó a los investigadores que Cuello Baute presionaba a algunos notarios del Cesar investigados por él para que desembolsaran millonarias sumas a cambio de borrarles sanciones para que no aparecieran en sus hojas de vida, sino que les dijo que él había servido de puente para que algunos notarios enviaran el dinero en efectivo a la campaña de Alfredo Cuello Baute, hermano del entonces Superintendente y actual presidente de la Cámara de Representantes.
El día de su declaración y como para que no quedaran dudas de sus palabras, Contreras entregó un plano que, según él, había hecho a mano el Superintendente en el que aparece trazado el trayecto Bosconia-Valledupar y que conduce a La Providencia, finca de propiedad de la familia Cuello.
Según Contreras, el plano era la guía para llevar hasta ese predio 10 cabezas de ganado que salieron de la finca Villa Eudoxia, de propiedad de Reyes Andrés Benítez, notario de Montelíbano, Córdoba. Los animales eran el pago para que Cuello archivara una investigación contra este notario. Semanas más tarde y cuando el escándalo crecía, Contreras se retractó pero les hizo saber a los investigadores que estaba siendo presionado por emisarios de Cuello y que por eso no podía sostener su versión en un eventual juicio. Como Contreras, por lo menos otras cuatro personas cuyas declaraciones eran clave para la investigación, decidieron guardar silencio. Sin embargo, la Fiscalía acusó al ex Superintendente por el delito de concusión.
Por otra parte, los investigadores confirmaron los datos suministrados por Contreras. Sometieron el plano a una prueba grafológica y establecieron que la letra era la de Cuello Baute. Además, demostraron que el 22 de diciembre de 2005, en un camión de placas QGQ conducido por Juan Ramón Salleg, salieron 10 cabezas de ganado de la finca del notario Benítez hacia la finca La Providencia y encontraron la guía de movilización ganadera de Córdoba rotulada con el número 05-0665616, que certificaba el traslado de ganado de una finca a otra.
A Norte de Santander regresa el terror por la aparición de comandos urbanos de las Águilas Negras.
La increíble historia de Magdalena Granés y el sistema de enseñanza que creó para sus cinco hijos genio.