(Página 3 de 4)
No obstante, Olano asegura que velará para que cualquier decisión que tomen sea en derecho. "No podemos permitir que la composición política de la Comisión incida en la decisión, cualquiera que sea esta", dice, y agrega que propondrá hacer público el debate. La gran pregunta es si un Congreso cuestionado por la vinculación de algunos miembros con la parapolítica, será capaz de actuar como un juez imparcial.
LOS TESTIGOS
CAMBIO pudo establecer que por decisión del representante Germán Olano y solicitud de Julio Ospino Gutiérrez, procurador segundo delegado para la Investigación y el Juzgamiento Penal, podrán ser citados testigos que podrían resultar clave en los procesos que involucran al hoy Embajador en México.
RICHARD MAOK RIAÑO BOTINA, ex investigador del CTI, despedido por Osorio. En los círculos judiciales es recordado como el hombre que logró establecer dónde se originaban los mensajes de las Farc y otros grupos ilegales. Gracias a él, en 2003 fue posible establecer que Ana María Flórez, amiga de Osorio y entonces directora seccional de fiscalías en Norte de Santander, y su asistente Magali Moreno, estaban al servicio de una red controlada por un jefe paramilitar conocido como Iguana. Flórez y Moreno son prófugas de la Justicia. La información que aportó podría comprometer a por lo menos de 50 funcionarios.
PABLO ELÍAS GONZÁLEZ, ex vicefiscal general y ex director del CTI. González podría decirle a la Comisión si es cierto o no que Osorio, en su condición de Fiscal General, echó atrás decisiones clave en investigaciones por violación de derechos humanos, entre ellas una medida de aseguramiento que estaba lista contra el general (r) Rito Alejo del Río.
FRENO DE MANO
El 17 de abril de 2002, Gerardo Aguirre Ballesteros, desmovilizado jefe de las milicias de las Farc en Caquetá, se presentó ante el despacho de un fiscal de la Unidad de Derechos Humanos en Bogotá para rendir declaración bajo juramento dentro del proceso por el asesinato del presidente de la Comisión de Paz de la Cámara, Diego Turbay Cote, su madre Inés Cote de Turbay, y otras cinco personas que los acompañaban a un acto político en la población de Puerto Rico, Caquetá, en diciembre de 2000.
Aguirre, que había ganado fama como testigo contra jefes de la organización de Tirofijo porque había entregado información clave para la captura de Sonia, extraditada a Estados Unidos, contó en la diligencia que días antes del múltiple crimen, se encontró con el jefe guerrillero Fabián Ramírez en la casa del médico que atendía el puesto de salud de Peñas Coloradas, en el Caguán, y que allí coincidió con Édgar Calderón, emisario del congresista Luis Fernando Almario.