1. ¿Por qué decidió quedarse en el Polo, al que critica por sus prácticas clientelistas y por sectario?
Me quedé precisamente por eso, porque si me hubiera ido el Partido iba a escoger el camino de la confrontación, la marginalidad política y se iba a aislar. Como creo que la izquierda debe trabajar por reconstruir el diálogo político, como ya lo hizo con la Constitución del 91, me quedé para intentar convencer al Polo de construir acuerdos que permitan sacar a Colombia de la pobreza.
2. Pero con la salida de 'Lucho' Garzón la izquierda quedó dividida.
Es verdad. Con 'Lucho' se va un pedazo del Polo y eso significa fragmentación. Decir lo contrario sería ir contra la realidad. Por eso lo que propongo es construir el escenario para un nuevo encuentro, una unidad superior no solamente con 'Lucho', que es parte del espacio democrático colombiano, sino con una serie de fuerzas independientes de centro muy progresistas y democráticas que vienen consolidándose en el país.
3. ¿En cuántas fracciones quedó dividida la izquierda?
Yo lo pondría en otros términos: está el sector que respalda a Carlos Gaviria, que cree que la izquierda se vuelve más fuerte si se aísla y que piensa que si hay convergencia debe ser en torno a ella. Y estamos los que creemos que de esa forma la izquierda se debilita y se margina, como ha sucedido durante décadas. Los que pensamos que la izquierda se vuelve más fuerte si es capaz, mediante reglas de juego objetivas, de construir acuerdos con otros sectores democráticos que incluyan su programa, que no es otro que acabar la violencia, disminuir la desigualdad y salir de la pobreza.
4. Para sacar adelante su propuesta tendría que derrotar a Carlos Gaviria en la consulta. ¿Cómo lo va a hacer si él tiene la maquinaria del Partido?
Con los ciudadanos, en una consulta abierta. Si la ciudadanía me apoya en esta construcción de una izquierda democrática y moderna, pues gano. Si no me apoya, gana el aparato, que está ligado a concepciones de la izquierda del siglo pasado y que no se adapta a las transformaciones de este siglo.
5. ¿Qué papel cree que va a jugar en la consulta el grupo del alcalde Samuel Moreno?
De los amigos de la Alcaldía nadie me está apoyando, todos están con Carlos Gaviria. Yo no tengo interés electoral alguno con ellos. Lo único que puedo decir es que el clientelismo solo puede eliminarse si se abren las puertas a las decisiones de los ciudadanos.
6. ¿Entonces mantiene sus críticas al clientelismo en Bogotá?
Creo que Samuel Moreno tiene una oportunidad de entrar en diálogo directo no solo con nosotros sino con quienes tienen una visión crítica de Bogotá. Si abre la puerta a la ciudadanía para que sea esta la que tome las decisiones, el clientelismo se acaba en la ciudad.
7. Algunos dicen que al quedarse en el Polo usted legitima la candidatura de Gaviria y que sin 'Lucho' en el Partido usted queda en primera fila.
Eso es pensar la política en términos maquiavélicos y yo no hago política así. Para mí, el fin no justifica los medios sino que los medios determinan el fin. Cuando yo uso un medio, que es el Polo, y pongo mi nombre en la discusión ciudadana con unas tesis sobre cómo creo que debe ser el Polo y cómo debe ser un gobierno nacional en 2010, lo hago para ganar.
8. ¿En esa convergencia cabrían Germán Vargas Lleras o Juan Manuel Santos?
Depende de los programas. Creemos que los principales ejes que hay que defender para el 7 de agosto de 2010 son separar el Estado del crimen y acabar con la desigualdad social en materia de agua, salud, educación, vivienda... Sobre estos temas ¿qué dicen Vargas Lleras, Santos, Fajardo, Mockus, el Partido Liberal? Como creo en programas, independientemente de las afinidades personales o el logo de los partidos, no tengo prejuicios frente a nadie y sobre ningún tema. Estoy en capacidad de dialogar con la derecha sobre cómo se acaba definitivamente la guerra y cómo se construye una política social que disminuya la desigualdad.
9. ¿Cómo derrotar a Álvaro Uribe?
Sumando e incluso reconociendo que Uribe ha puesto en la discusión pública temas válidos como la seguridad, pero sin 'falsos positivos', y que ha propiciado el encuentro con los ciudadanos.
10. Usted es reconocido como uno de los mejores congresistas, si no el mejor. ¿No teme quedarse sin el pan y sin el queso si pierde la consulta?
Uno tiene que asumir riesgos y yo lo he hecho siempre. Nunca he creído en que primero se lanza el candidato y luego se hace el programa, porque indica que esa persona no está lista para gobernar. Hoy estoy maduro para ser presidente. Antes no lo estaba. Para eso me he preparado durante años.