'Estoy agradecida con Piedad': María Teresa de Mendieta

Foto: Claudia Rubio / Cambio

La esposa del hoy general Luis Mendieta habla sobre lo que significa el ascenso de su marido, secuestrado por las Farc, y de cómo se mantiene el amor a distancia.

1. ¿Qué significa para usted y su familia el ascenso de su esposo a mayor general de la Policía?

Es un reconocimiento que el Estado les hace no solo a mi esposo sino a todos los militares y policías que aún están en la selva. Estaban como congelados en el tiempo, sin derechos, con el mismo rango. Para militares y policías cada ascenso es un triunfo y un reconocimiento a su trabajo. Entonces, como dijo Alan Jara en el grado de mi hija Jenny: "No llores, en la selva en estos momentos hay alegría, no hay tristeza". Nosotros lo recibimos con alegría, así llevemos 11 años sin poder disfrutar como una familia común y corriente. 

2. ¿Si estuviera libre, su esposo sería hoy director de la Policía?

Habría tenido esa oportunidad, porque habría competido en igualdad de condiciones con los que ahora tienen ese rango. Por los 37 años que lleva en la Policía es el más antiguo y así lo ha reconocido siempre el general Óscar Naranjo.

3. ¿Algunos creen que el ascenso a general lo valoriza más como botín de guerra para las Farc?

Si fuera por el rango, el único que estaría secuestrado sería mi esposo. Los otros militares y policías ya habrían tenido la oportunidad de volver a la libertad hace mucho tiempo. Prefiero no pensar en eso y seguir buscando su libertad.

4. En la ceremonia de ascenso, su hijo Luis dijo que "las insignias y el bastón son solo accesorios"...

Mi hijo me dijo que lo malinterpretaron. Cuando él estaba en sexto semestre de Medicina comenzó a preguntarse por qué si los compañeros de su papá ascendían, Luis seguía con el mismo rango y el mismo sueldo. Por eso se cambió a Derecho, para conocer a qué tienen derecho las personas así estén en cautiverio. Entonces, ¿cómo no iba a querer el ascenso de Luis? Lo que mi hijo dice es que el ascenso es importante, pero que lo que más quiere es que su papá esté libre para conocerlo más y compartir con él, porque cuando las Farc se lo llevaron él tenía 13 años.

5. ¿Cómo es educar a dos hijos con el papá secuestrado?

Con el ejemplo del papá, que ha soportado el secuestro con dignidad y con honor y no removiendo la herida ni sembrando odio en su corazón. Me dediqué a inculcarles amor, no rencor: si uno se llena de rencor no alcanza sus metas y solo vive para vengarse. Claro que les hace falta su papá y de pronto sienten rabia con las Farc pero sé que mis hijos nunca le harán daño a nadie por rabia y odio.

6. ¿Qué piensan de las Farc?

Siempre decimos que el fin no justifica los medios, que no puede perseguirse algo maltratando a otros.

7. Después de 25 años de matrimonio, pero 11 de ellos con su esposo secuestrado, ¿cómo se mantiene el amor a distancia?

El amor es como un jardín de rosas que si se riegan, se podan, se abonan, son hermosas, pero también tienen espinas. Desearía que todo fuera perfecto y que no tuviera sinsabores o amarguras, pero a nosotros nos tocó afrontar el secuestro y como pareja lo hemos sabido llevar y sin permitir que la distancia ni la separación deterioren la relación que empezamos hace 25 años.

8. ¿En algún momento ha tenido la tentación de tirar la toalla?

No puedo darme ese lujo. Donde flaquee y tire la toalla, mi hogar no sería funcional. Luis siempre nos dice en sus cartas que su secuestro lo está pasando por su profesión y que no le podemos echar la culpa a nadie: hay que aprender a pasar la hoja y esperar.

9. El Presidente no quiere que Piedad Córdoba participe en  liberaciones. ¿Qué opina? 

Desconozco las motivaciones del Presidente para cerrar esa posibilidad, pero los familiares de los secuestrados reconocemos el trabajo de Piedad y estamos profundamente agradecidos con ella. Ha tenido los pantalones suficientes para defender su pensamiento y con ello se ha echado encima a la clase política y a parte del pueblo. No sé si ella pueda traer a mi esposo, pero le estoy agradecida porque les ha llevado alegría a otras familias, y eso es valioso.

10. ¿Cómo se ha sentido tratada por el Estado y por la sociedad?

De la Policía he recibido apoyo total. De la sociedad, indiferencia al principio: el país no tenía conciencia de lo que significa un secuestro. Por la agonía diaria que me ha tocado vivir, comprendí que debemos ser solidarios en cualquier circunstancia de la vida.

¿QUIÉN ES MARÍA TERESA DE MENDIETA?

Nacimiento: San Gil, Santander, 1960.
Estado civil: casada, dos hijos. 
Estudios: nueve semestres de Ingeniería Agronómica, UDCA. Dejó la universidad por el secuestro de su esposo.

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