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EL 20 DE ABRIL será presentado el nuevo ganador del Premio Botero, CAMBIO llamó a Fernando Botero a París para hablar sobre ese y otros temas.
CAMBIO. ¿Qué balance hace del Premio?
FERNANDO BOTERO. Fue un invento de María Elvira Pardo que me preguntó si podía usar mi nombre para el premio, ella es, en realidad, la creadora del asunto, lo cual considero amirable. Pero ni las obras presentadas, ni las premiadas me gustan, pero es que no se hizo para que me gustara a mí sino para darle entusiasmo a estos jóvenes. Cuando era joven éramos 20 o 30 los que mandábamos un cuadrito al Salón Nacional de Artistas, mientras que hoy son 300, la profesión hoy ha subido de categoría.
¿Qué le ha interesado de los premiados, Marco Mojica, Eva María Celín, Mauricio Zequeda?
No he visto ni una que me guste. Mi idea del arte es completamente opuesta a eso. Pero es claro que a su edad tenía una idea distinta de lo que es el arte. Además, a mí no me convence nada ni nadie fácilmente, y tampoco tengo nada que ver con la selección, aunque siempre resulte problemático el tema de los jurados porque si son nacionales, todos dicen que son rosca y si son internacionales, les critican que no conocen la realidad de los artistas aquí.
Existe la sensación de que los jóvenes participan pensando que ese será su salto a la fama. Y la realidad es que del único que se habló fue de Marco Mojica, tal vez por la novedad, pero los otros ganadores no han merecido mucho análisis. ¿Qué piensa de ello?
Es un primer paso hacia el salto a la fama, sin duda, pero algo que me ha extrañado es que ninguno de los ganadores ha pensado en viajar a Europa o Estados Unidos a mirar museos o galerías, o a estudiar. Realmente los artistas al empezar estamos varadísimos, pero cuando yo me gané el premio del Salón Nacional de 1952, lo primero que hice fue viajar a Europa a ver los museos. Pero aquí ni se han ido a Nueva York a ver el MoMa o al Metropolitan o en París al Pompidou si lo que les gusta es el arte de vanguardia. Creo que sería un viaje muy saludable. La verdad sea dicha, la idea del premio era que condujera a cierta proyección cultural del artista, pero hasta ahora no ha sucedido y es una lástima.
Cuando las discusiones hoy en día son que los artistas no hacen obra terminada sino que están en medio de procesos, ¿piensa que el esquema de Salón todavía sigue siendo válido?
Sí claro, me parece válido porque es una forma de darse a conocer, y ha sido desde inicio del siglo XIX. Además, a los 35 años uno ya es artista y tiene obra terminada y si no se ha encontrado ya nunca lo hará. El esquema de salón es para compararse con los demás, sentir la competencia y ver la situación de uno frente a los demás. Y para el público es darle la posibilidad de que note si hay una obra fantástica. Eso le pasó a Monet, a Manet, es la historia.
¿Cree usted que estos premiados representan lo mejor de lo que están haciendo los menores de 35 años en Colombia?
Como participan más de 300, seguro que la mayor parte de los jóvenes que están haciendo algo participan, y muestran allí sus anhelos y de qué están dotados.
¿Qué piensa de las críticas que recibió al comienzo cuando se hablaba que todo lo que ganaba era pintura?
Ahora no pueden decir lo mismo porque ganó una videoinstalación (de John Aguasaco). Pero siempre habrá críticas, sea por el jurado o por la obra. Es dificil. Con el de este año ya los artistas no podrán decir que hay prevención y que sólo premian pintura.
¿Cree usted que de alguna manera el éxito que tiene usted con su obra, impone cierta tendencia para que los jóvenes artistas quieran pintar?
La profesión de pintor mejoró de posición social, era demasiado loba antes, y se ha mejorado, no conmigo, sino con 10 o 15 artistas colombianos que tienen éxito. Antes era una profesión sospechosa, y en Medellín peor, pero el que hoy sea una posición aceptada y mirada con buenos ojos, es el resultado de estos artistas con proyección y que le han tenido respeto a la sociedad. Y que si por añadidura funciona el mercado, pues el la lógica con todos los grandes artistas.
¿Qué ve en la pintura contemporánea?
No estoy muy enterado de lo que sucede en Colombia y cuando voy me encierro a pintar. Miro revistas de artes, y cuando puedo visito museos. Pero en realidad no tengo tiempo ni me interesa lo que veo, ni siquiera cuando voy al MoMa o al Met.
¿Qué es lo que no le gusta de lo que ve?
Encuentro que el arte es cada día menos interesante. Es obvio. Además, pienso que la mayor parte de las cosas que se hacen hoy en día no tienen nada que decir o dicen muy poco, e incluso de lo que llamamos pintura se hace muy poco. Están pasando cosas más interesantes en teatro, cine o televisión.
¿Es un espectador regular de teatro y televisión?
Voy de vez en cuando en Nueva York, y veo televisión antes de dormir, pero no soy para nada adicto a ésta, además siempre me quedo dormido con ella.
Cambiando de tema, CAMBIO estableció que su obra 'La Virgen de Fátima' (1963) fue ofrecida en venta por el MamBo al Banco de la República, ¿sabe algo de esto?
Me parecería muy mal que lo vendieran, porque yo se lo regalé a Marta Traba quien dirigía el Museo de Arte Moderno cuando quedaba en la carrera 7 con calle 23, y como fue la primera o segunda exposición que hizo allí, se lo entregué en prueba de gratitud. Las directivas actuales no tienen el derecho moral de vender esa obra, que fue donado al museo de Marta Traba. Lo vería como un atropello a un artista.
En la actual versión del concurso de Bavaria se le dice al futuro ganador que podrá recibir el valor de la obra porque lo primero que hizo el que se lo ganó el año pasado fue venderlo. ¿No le preocupa que su nombre se relacione más con el mercado que con el arte?