"Los efectos económicos no serán catastróficos"

Foto: Milron Díaz / Cambio

CAMBIO. ¿Qué implicaciones tiene para la economía la ruptura de relaciones con Venezuela y Ecuador ?

ALEJANDRO GAVIRIA: Los efectos económicos serán importantes pero no catastróficos. Pero cabe destacar lo que llamaría la paradoja chavista: Chávez había sido una bendición para la economía colombiana: los empresarios nacionales habían llenado el vacío creado por su manejo económico. Pero por las mismas razones, una bonanza basada en la inestabilidad política de Venezuela tenía el riesgo de desaparecer. Lo que por Chávez vino por Chávez se puede ir. En la crisis de la economía venezolana de 2002, se puso de modo un graffiti: "Con o sin empleo con Chavez me resteo". Pareciera que Chávez ahora quiere hacer lo mismo: sacrificar la economía para movilizar los sectores más leales a un gobierno en crisis.

¿Cómo afecta esta situación el crecimiento de la economía colombiana?

Algunos estudios señalan que el crecimiento económico sería un punto inferior al presupuestado si el comercio con Venezuela se interrumpiera totalmente. En ese caso, este año el crecimiento estaría más cerca del 4% que del 5%. Un efecto importante pero, de nuevo, no catastrófico.

¿Qué puede pasar con el desempleo si las cosas no se arreglan?

La disminución del crecimiento tiene necesariamente un efecto adverso sobre la generación de empleo. Pero más que los efectos sobre el desempleo nacional,  el aumento del desempleo en las zonas de frontera puede ser significativo.

¿Qué incidencia puede tener el contexto internacional -recesión en Estados Unidos, caída de las bolsas, dólar barato- en la crisis?

El contexto internacional agrava los problemas, sobre todo los problemas del sector exportador. Uno espera, sin embargo, que la caída del comercio con Venezuela ocasione un aumento en el precio del dólar. En últimas, Hugo Chávez podría lograr lo que nadie había logrado parar la revaluación.

¿Colombia está preparada para sustituir mercados que le dejan una balanza comercial tan favorable?

La creación de nuevos mercados toma tiempo, no se hacen de la noche a la mañana. La alternativa obvia en el corto plazo es el mercado interno. Los empresarios conocían la precariedad del comercio con Venezuela y llevaban un buen tiempo hablando de nuevos mercados pero las alternativas no son evidentes. Una parte del comercio con Venezuela y Ecuador es insustituible.

¿Se complican más las cosas por las dificultades que enfrenta la aprobación del TLC?

La falta del TLC puede complicar las cosas en el mediano plazo. Pero las exportaciones colombianas siguen teniendo acceso privilegiado a los Estados Unidos. Enfatizaría más bien en el efecto político: la arremetida de Chávez podría hacer el milagro de revivir el TLC en el Congreso de los Estados Unidos.

¿Qué concepto le merecen las decisiones que ha tomado el Gobierno?

En mi opinión, la osadía militar se vio parcialmente empañada por la torpeza diplomática. Las dificultades diplomáticas eran previsibles, una consecuencia obvia de la operación. Por ello sorprende la improvisación, la carencia de un plan de choque planeado y ejecutado desde el comienzo.

¿Cómo analiza el comportamiento del gabinete ministerial en esta crisis?

En tiempos de crisis, la falta de un gabinete de mayor peso es evidente. En tiempos de crisis, las premisas dudosas de José Obdulio Gaviria y el pragmatismo apresurado de algunos ministros no son la mejor guía para gobernar.

La gente teme que haya  guerra, ¿cree que hay lugar para ello?

No descarto algunas escaramuzas bélicas. Me preocupa que Chávez no tiene límites: ni institucionales, ni psicológicos. Pero la guerra sería tan absurda, tan ignominiosa y ridícula al mismo tiempo, que uno espera que, después de todo, prevalezca la razón.

¿Es la hora de llamar a un gran acuerdo nacional?

Colombia está lejos de lograr un acuerdo nacional. Todavía estamos discutiendo si el secuestro es bueno o es malo. Pero las Farc y el mismo Chávez nos han unido, nos han dado un motivo de indignación colectiva. La dificultad siempre está en convertir la indignación en un proyecto constructivo que comience por el rechazo de la violencia y continúe con el imperativo del crecimiento económico y el empleo.

¿QUIÉN ES ALEJANDRO GAVIRIA?

Doctor en Economía, este ex funcionario del gobierno de Uribe es uno de los más reputados analistas económicos y políticos del país.

Nacimiento: Santiago de Chile, 1966.
Estado civil: casado, dos hijos.
Estudios: Ingeniería Civil, Escuela de Ingeniería de Antioquia; Magíster en Economía, Uniandes; Ph.D en Economía, Universidad de California, EU.
Cargos: Decano de la Facultad de Economía, Uniandes; subdirector de Planeación Nacional; columnista de El Espectador.
Pasatiempos: leer novelas y hacer y participar en blogs.

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