CAMBIO: ¿Dónde se siente más cómodo, en la política o en el periodismo?
ALBERTO CASAS SANTAMARÍA: Como periodista, sin duda alguna, pero advierto que es mucho más fácil contestar que preguntar. Quizá la única ventaja de la política es que uno contesta y no pregunta.
¿En 'La W' qué le da oso, como dicen los jóvenes?
Me dan oso las preguntas que a veces hacen los demás miembros de la mesa por lo excesivamente vulgares y fuera de tono para el horario en el que se transmite el programa. Creo que a muchas personas esas impertinencias les dañan el desayuno.
¿Cuál es la noticia que más lo marcó este año?
La de Íngrid Betancourt. Su drama es el símbolo de la peor tragedia que ha tenido el país. El sufrimiento de las víctimas del secuestro y de sus familiares es el mayor horror que vive Colombia ante la mirada casi que impávida de toda la ciudadanía. También me marcan mucho algunas llamadas de los oyentes, sobre todo de mujeres que buscan empleo y ven en La W la única manera de conseguirlo. Afortunadamente algunas veces podemos ayudar, aunque lo que hacemos no es suficiente para mitigar tantas necesidades.
¿Cuál noticia le gustaría dar el año entrante?
La de la reanudación, en términos equitativos, de las relaciones entre Colombia y Venezuela. Soy muy pesimista sobre ese tema y me preocupa mucho el calentamiento de las últimas semanas entre los dos gobiernos. Esa mala relación es lo más antibolivariano que hay. El Libertador Simón Bolívar volvería a morirse si escucha los términos del enfrentamiento entre los jefes de Estado de Colombia y Venezuela. Si las relaciones no se arreglan habrá un profundo daño, en todos los órdenes, para dos naciones que histórica y culturalmente han estado unidas.
¿Qué opinión le merece el proceso paramilitar y su secuela parapolítica?
Es lo más grave que ha pasado en política después del 9 de abril de 1948, que por sí determinó la historia moderna del país. En el proceso paramilitar están involucrados todos los poderes del Estado y personas de todos los sectores de la sociedad, por más poderosas que sean: Congreso, Gobierno, militares, empresarios, es casi como una epidemia.
¿Cómo ve el 2008?
Va a ser un año más difícil que este por cuenta de la polarización política, que va a ser mayor y se mantendrá hasta las elecciones presidenciales. En razón de eso las cosas se van a poner feas y le van a hacer un daño profundo al país.
¿Cuál personaje de la política lo defraudó este año?
Es difícil hacer ese juicio en cabeza de unas personas en un proceso de desgaste de los partidos políticos que ha conducido a un excesivo protagonismo de las personas por encima de las instituciones. Mejor dicho, en términos de fútbol, es muy peligroso que el equipo tenga más figuras que equipo porque eso lesiona su funcionamiento. Así las cosas, eso sale muy mal porque siempre será más importante el conjunto que las individualidades. Colombia necesita un sistema de partidos políticos fuertes.
¿El Gobierno tiene más figuras que equipo?
Por supuesto que muchas más figuras, por no decir que una sola. El Presidente ocupa todo el espacio y eso no es bueno ni para su gobierno ni para el país porque es desinstitucionalizador. La desinstitucionalización es uno de los peores males del país: por ejemplo, cuando a alguien le roban algo, no acude a denunciar ante las autoridades porque crea que van a coger al ladrón, sino por cumplir un trámite burocrático que le sirva de constancia de lo que le pasó.
¿Cómo ve el futuro de la izquierda y de los partidos políticos tradicionales?
Los partidos Liberal y Conservador deberían unirse en un solo partido. No hay diferencias sustanciales entre ellos y no es sano seguir manteniéndolos como unas minorías políticas mientras la izquierda coge fuerza. ¿Qué diferencia hay, por ejemplo, entre César Gaviria y Juan Camilo Restrepo? Hoy no la encuentro porque las barreras históricas que separaban los partidos se han ido borrando.
Usted nacionalizó un "cachaquismo": lamparazo. ¿Qué es y cuántos se toma al día?
Lamparazo puede ser de tequila, aguardiente o whisky, pero lo deseable es el whisky, que es el trago que mejor se comporta. Me tomo mínimo tres, pero no antes de las 6:00 p.m. y en función de trabajo. Los fines de semana ese promedio aumenta hasta lo que Gabriel García Márquez llama "moderadamente", que es media botella.
¿QUIÉN ES?
Alberto Casas Santamaría
Ex ministro, ex embajador y propietario de la Galería Casas Riegner, hace parte del equipo periodístico de La W, que dirige Julio Sánchez Cristo, en el que es el polo a tierra y la voz de la experiencia.
Nacimiento: Bogotá, 1944.
Estado civil: viudo, dos hijas, cuatro nietas.
Estudios: Derecho, Universidad del Rosario.
Cargos: periodista de La W, director de la Revista Diners, director del noticiero de T.V 12:30 P.M., Embajador en Venezuela y México, Ministro de Comunicaciones y de Cultura, miembro de la Comisión Negociadora Colombo-Venezolana, senador, representante, concejal y diputado.
Pasatiempos: tenis, música.