(Página 2 de 2)
¿Cómo afectan su gestión las múltiples cuentas de cobro que le están pasando?
Me distraen, pero en nada han afectado mi gestión o los resultados. Quisiera que este capítulo quedara cerrado rápidamente para poder dedicarme de lleno a trabajar.
¿Qué opinión le merece digan que se cree intocable por ser Santos y socio de 'El Tiempo'?
Llevo el apellido Santos con el orgullo y la responsabilidad de ser parte de una familia que ha servido con devoción a Colombia desde el periodismo y la política, pero hasta ahí. Mi carrera pública me la he labrado solo, aun en contra de mi familia. Por preservar su independencia, El Tiempo muchas veces se excede en darme palo. Basta leer las informaciones y algunos editoriales. No hay un solo columnista que me defienda, la mayoría son antigobiernistas. Y debe haber algunos que se han sentido maltratados por El Tiempo, que me lo quieren cobrar. Es parte de los costos que debo asumir.
Las relaciones con Venezuela pasan por un mal momento y a usted le atribuyen buena parte de la culpa. ¿Se siente responsable?
Para nada. Desde cuando el Presidente me nombró, me quité el sombrero de periodista y me puse el de ministro. En esa condición he tenido el máximo cuidado y el máximo respeto hacia Venezuela y sus autoridades. Es más, con mi homólogo, el general Raúl Baduel, firmamos un acta en la que "registramos complacidos el inicio de una nueva etapa de las relaciones en materia de seguridad y defensa". Espero que así sea.
Pero usted rompió la regla del oro del Presidente que es no hacer declaraciones públicas sobre Venezuela.
No creo haber incumplido la instrucción. Asistí en Madrid a una cumbre internacional antidrogas y cuando me preguntaron mi opinión sobre el aumento del tráfico a través de Venezuela, me limité a decir que me preocupaba, e incluso basado en lo que me había dicho el general Baduel dije que entendía que no habían podido poner en marcha el sistema de radares. No fue más. Quiero que quede muy claro que jamás dije que el aumento del tráfico de drogas por Venezuela se debiera a la salida de la DEA.
¿Con tanto frente abierto puede dormir tranquilo?
He confirmado lo que alguien dijo de la política: que es un ejercicio donde sale a relucir lo peor de la condición humana. Pero cuando uno tiene el norte claro y está acompañado por la razón y la verdad, las tempestades pueden superarse con tranquilidad. Por eso duermo tranquilo.
¿QUIÉN ES?
Nacimiento: Bogotá, 10 de agosto de 1951.
Estado civil: casado, tres hijos.
Estudios: economista y administrador de empresas con posgrados en Economía, Desarrollo Económico y Administración Pública de la Escuela de Economía de Londres y de la Universidad de Harvard.
Cargos: ministro de Defensa, de Hacienda y de Comercio, fundador y director del Partido de La U, designado a la Presidencia, subdirector de El Tiempo, cadete en la Escuela Naval de Cartagena.