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Charles Shapiro, secretario de Estado adjunto principal para la región Andina del Departamento de Estado de los Estados Unidos, responde las 10 preguntas de CAMBIO.
CAMBIO: Hay preocupaciones en Colombia sobre el estado de las relaciones con Estados Unidos y en particular con el Congreso. ¿Qué está pasando?
CHARLES SHAPIRO: Hay dos temas, ambos muy importantes, que están en consideración. El primero tiene que ver con los fondos para Colombia y el segundo es el Tratado de Libre Comercio, que son iniciativas de marca mayor. Como es conocido, la mayoría en el Congreso de mi país cambió, pero la administración está determinada en que ambas iniciativas prosperen.
¿Por qué?
La gente de Colombia ha hecho progresos muy importantes y creemos que el TLC es un elemento que puede ayudar a consolidar esos logros. Pensamos que en el largo plazo este país necesita crecimiento económico sostenido, que significa más puestos de trabajo, menos personas pobres y más oportunidades para todos. No obstante, a esto hay que sumarle todos los esfuerzos para expandir la presencia del Estado en toda la nación con más educación, salud, vivienda y justicia en todo el país. Queremos colaborar en ese propósito.
¿Y el TLC?
Tal como ocurre seguramente aquí, no queremos que el Tratado de Libre Comercio sea discutido en el Congreso hasta no tener la seguridad de que tenemos los votos para que sea aprobado. Por tal razón, estamos trabajando muy de cerca con ambas bancadas, republicana y demócrata, porque tenemos no uno, sino tres acuerdos pendientes: Panamá, Colombia y Perú.
¿Está claro que estos acuerdos van a ser presentados al tiempo como desea Colombia?
Esa es la expectativa, pero esa decisión le corresponde a la gente encargada directamente del tema.
En fechas recientes ha habido artículos muy críticos sobre la situación en Colombia en varios medios destacados de Estados Unidos. ¿Va eso a afectar la discusión?
La aprobación de cualquier tratado de libre comercio, sin importar el país o el momento, siempre es difícil. Tal cómo hay discusiones aquí sobre la conveniencia del TLC, también las hay allá. Pero el asunto es cómo asegurar que el tema tenga el respaldo de la mayoría en el Congreso y en eso estamos. Una de las razones de mi viaje es la de hablar con personas del Gobierno o de la sociedad civil sobre los temas que puedan surgir en el debate allá.
¿Cuáles son esos temas?
No es un secreto que algunos sectores de nuestra opinión y diversos congresistas han expresado su preocupación sobre la situación de derechos humanos en Colombia. Nosotros creemos que este tema ha mejorado dramáticamente, aunque eso no quiere decir que no haya problemas que están siendo enfrentados y nuestro Congreso quiere estar seguro de que el dinero que entregamos se use correctamente. Otras preocupaciones tienen que ver con temas laborales, ambientales, la Ley de Justicia y Paz, el proceso de desmovilización y el tráfico de narcóticos. Pienso que en todos esos puntos necesitamos más información para entregársela a nuestros congresistas.