Marzo 9 de 2007

Fidel Cano Correa

"Defendemos las ideas liberales, no al Partido"

Fidel Cano Correa, director de El Espectador, responde las 10 preguntas de CAMBIO.

CAMBIO: ¿Qué significa dirigir El Espectador, el periódico que fundó su familia y que el 22 de marzo cumple 120 años?

FIDEL CANO: Un compromiso muy grande para que cada edición esté a la altura de todo lo que hicieron tantas personas que convirtieron El Espectador en una institución que lucha por ideas y principios liberales.

Hoy el periódico pertenece al grupo Santo Domingo. ¿Qué ha cambiado? 

Puede sonar a discurso bobo pero el Grupo ha sido consciente de lo que compró y no ha intervenido en la información. Al contrario, ha invertido mucha plata para fortalecer el periódico.

El Espectador de hoy no es el mismo de ayer que defendía al Partido Liberal...

El de hoy dista mucho de El Espectador que fundó don Fidel Cano, un liberal radical, en plena época de la Regeneración, pero eso no se ha dado por el cambio de dueños sino porque el país ha cambiado. En El Espectador seguimos defendiendo las ideas liberales pero no al Partido Liberal.

¿El Espectador es un periódico de oposición?

No, no tenemos como propósito hacer oposición o hacer gobiernismo, nos gusta el debate de las ideas. Es crítico, está alejado de los poderes y eso le da un carácter diferente. En la redacción lo definimos como un periódico de extremo centro.

Pero tiene columnistas como Alfredo Molano y Ramiro Bejarano que son antiuribistas furibundos.

Sí, ellos hacen oposición y son los columnistas más leídos, pero también están Humberto de la Calle y Armando Montenegro. Además, a Alejandro Gaviria lo invitamos a escribir cuando acababa de salir del Gobierno. En materia de opinión creo que El Espectador tiene equilibrio.

¿Cuál es la posición de El Espectador frente a la parapolítica y qué opina de que el Presidente tenga tantos aliados comprometidos en el escándalo?

Queremos que los procesos se tramiten de manera justa pero no creemos en leyes de perdón y olvido o de punto final. El país está en las que está por la tendencia a esconder los problemas y a barrer hacia adentro. Esta crisis debe ser una oportunidad para demostrarnos y demostrarle al mundo que somos capaces de aplicar correctivos y de salir adelante. La parapolítica no es un fenómeno exclusivo del uribismo pero es lamentable que personas cercanas al Presidente y al Gobierno tengan relaciones tan estrechas con los grupos paramilitares.

A don Guillermo Cano, su tío, lo mató el cartel de Medellín. ¿Qué piensa cuando narcotraficantes que hicieron parte de él figuran hoy como jefes paramilitares desmovilizados que quieren acogerse a la Ley de Justicia y Paz?

No sólo hay narcotraficantes que quieren pasar como paramilitares, también hay jefes políticos de entonces comprometidos en la parapolítica. Son los mismos con las mismas pero, a pesar de eso creo, como decía Guillermo Cano, que los problemas deben solucionarse por las vías políticas y que la paz merece una oportunidad. Sin embargo, no creo en la voluntad de paz de los jefes paramilitares. El proceso está hecho a su medida para que no paguen lo que deberían pagar a la sociedad por todos los horrores y las barbaridades cometidas, y para que puedan conservar sus fortunas.

¿Ha recibido o sentido presiones del Gobierno?

Sí, pero son presiones que encuentro normales. No ha habido presiones directas para cambiar una información o para impedir que algo sea publicado. Es normal que todo gobierno quiera mostrar sus logros. Los periodistas lidiamos a diario con presiones de muchos lados pero eso es parte natural del oficio.

¿Es cierto que El Espectador  volverá a ser diario?

Es una posibilidad que estudian los accionistas en vista del buen desempeño de la empresa en los últimos dos años, y sobre todo en 2006. En el corazón me hace falta el diario, pero en cuanto a opinión El Espectador hoy es mucho más influyente que en su última etapa como diario.

Usted trabajó en El Tiempo, ¿qué piensa de él?

Es un gran periódico y una gran empresa líder en América Latina. Lo respeto, entre otras razones, porque fui su  editor político, pero no hace el periodismo que a mí me gusta. Es muy acomodado, pero un periódico así se necesita en una sociedad. Si en El Espectador y en El Tiempo hiciéramos lo mismo, sobraría alguno de los dos.  Hoy prefiero estar de este lado. 

¿Quién es?
Nacimiento: noviembre 23 de 1965.
Estado civil: separado, dos hijos.
Estudios: Filosofía y Letras en la Universidad de los Andes, Asuntos Internacionales en la Universidad de Nueva York, máster en Periodismo y Administración de Periódicos de la Universidad de Georgetown.
Cargos: editor económico y redactor deportivo de El Espectador; editor político de El Tiempo, secretario privado de la Embajada de Colombia en Washington; director y editor general de El Espectador.
 Pasatiempos:  fútbol, hincha del Independiente Santa fe.

 

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