No acaba la tragedia del tsunami de 2004

El legado del tsunami de Tailandia es perseguido por errores

El proceso de identificación de las víctimas sin nombre del tsunami de 2004 sigue. A finales del 2009, las autoridades y diplomáticos anunciaron que las labores continuaban y que era un proceso inconcluso.

Por primera vez en diciembre fue admitido oficialmente que se cometieron errores en el proceso inicial de identificación que no han permitido una conclusión exitosa de la extenuante labor.   Desde que ocurrió la catástrofe, se sabía que dar los nombres de las 3705 víctimas del tsunami del 2004 no iba a ser fácil, especialmente porque incluían ciudadanos de 40 países, muchos de ellos turistas.

Los observadores dicen que el proceso de identificación de víctimas podría llegar a su final pronto y que el quinto aniversario parecía  ser el tiempo apropiado.

Dinero extra ha sido puesto a disposición con la asistencia de la comunidad internacional, porque aún no se ha llegado al final de una de las más asombrosas historias de la ciencia forense.

Es difícil encontrar suficientes elogios para el intenso proceso investigativo que ha devuelto 3307 cuerpos a familias alrededor del mundo en los últimos cinco años. Este es un destacado logro científico y humanitario.

Sin embargo, por causa de los inevitables errores humanos cometidos en los primeros días de identificación visual de los cadáveres, el final del proceso continúa siendo dificultoso.

Nunca se pensó que iba a ser fácil.

Por ejemplo, los generales que ostentan el poder en Birmania se negaron a aceptar responsabilidad por 24 cuerpos que han sido identificados como ciudadanos birmanos. "Cómo pueden ser ciudadanos si habían abandonado el país de manera ilegal", dice la junta de ese país.   En las trágicas repercusiones de un desastre natural de la escala del tsunami, algunos errores son inevitables.

Los parientes creen que han encontrado a un ser querido y, definitivamente, ellos quieren creer que lo han encontrado. Los números se escriben en diferentes formas, en diferentes nacionalidades, pero una bolsa negra luce igual a otra.   Después de la catástrofe, solamente después de 40 días de trabajo forense fueron introducidos estándares internacionales. Desde allí, los errores probablemente siguieron pasando, pero con los rigores del nuevo proceso, probablemente con menos frecuencia.

Hoy con 398 cuerpos sin identificar y una lista de 444 personas desaparecidas, cada error se ha vuelto una obsesión para aquellos que quieren recuperar los cuerpos de sus familiares legítimos. Agravando la situación está la emoción humana. Recientemente Phuket Wan  estuvo presente cuando un hombre tailandés aceptó y cremó el cuerpo de su esposa... por segunda vez. La primera devolución del cadáver fue hecha luego de un reconocimiento que resultó ser el de una mujer equivocada.

También hay familiares que no aceptan los errores. Los cuerpos de tres tailandeses, identificados como positivos por medio de pruebas de ADN, registro dental o huellas digitales, no fueron reclamados por las familias porque estas están seguras de que ya habían ido por los cuerpos de la gente correcta y muchos simplemente procedieron a la cremación tan pronto recibieron los restos de sus seres queridos.

Los errores dentro del sistema han afectado también a familias en Gran Bretaña y Hong Kong: al menos eso nos han dicho fuentes confiables. Es casi una certeza que más errores ocurrieron con los cuerpos de otros 1069 suecos y alemanes que fueron víctimas del tsunami.

Un hombre, identificado en 2006 como ciudadano de Nepal, ha estado esperando ser reclamado desde entonces. Mientras el TTVI (Thailand Tsunami Victim Identification) continúa reivindicando que es un ciudadano de ese país, la Embajada de Nepal en Bangkok, como nos lo dijo el editor de un periódico nepalí, niega que sea uno de los suyos.   Negación, negación, negación. Eso es lo más recurrente en el final del proceso.

Esos 28 cuerpos identificados, 24 de Birmania, tres de Tailandia y el nepalés, han sido conservados en contenedores congelados debajo del nivel del mar, esperando a ser reclamados.  Ahora van a ser enterrados al lado de las 370 víctimas N.N, en los próximos 30 días.

Poner esos 28 de vuelta en el terreno es una derrota para el proceso de identificación que ha logrado poner muchos nombres a los cuerpos y devolverlos a sus seres queridos.

Pero cuando la casa no los quiere o no son seres queridos para todos...

El proceso continuará. Durante los primeros días de identificación, en medio de las capas de arena y confusión, afortunadamente fueron tomadas muestras de ADN. Así, sorprendentemente, cinco años después, el chequeo científico y cotejo continuará. Tal vez hay más que volverán a casa algún día, de alguna forma.

Es una lástima que las autoridades tailandesas no fueran cuidadosas con las estadísticas del tsunami. En este proceso había 5395 muertos. Pero un burócrata tailandés en 2005 añadió el "desaparecidos" a los cuerpos, contó doble e ignoró el proceso de identificación del TTVI, entonces la cuenta oficial permanece en un astronómico 8212.   Es un error significativo, uno de esos que con fe será rectificado, por el bien de la historia de Tailandia y de muchas familias antes del sexto aniversario.

Por Alan Morison y Chutima Sidasathian, reporteros de Phuket Wan, un diario de una de las poblaciones más afectadas por el tsunami.