(Página 2 de 2)
Pero incluso en los temas en los que Obama ha cumplido casi al pie de la letra sus promesas, las perspectivas no son necesariamente positivas.
El Presidente ha sido consecuente con su promesa de mantener el embargo contra Cuba como mecanismo de presión, pero eliminando restricciones a los cubano-estadounidenses en materia de visitas o envíos de dinero a la isla. Ambos compromisos se vieron honrados a poco tiempo de la posesión de Obama, hace un año. Sin embargo, el "nuevo comienzo" ofrecido a Cuba no ha logrado el menor cambio en materia de reformas por parte del gobierno de Raúl Castro.
Una vez más, los críticos están prestos a anotar que Obama mantuvo el bloqueo, pero lo dejó "sin dientes". Quizás, si la reforma de salud no se desdibuja por completo, si avanza la negociación de un nuevo tratado de no proliferación con los rusos y si los indicadores de la economía comienzan, por fin, a repuntar, Obama pueda anotarse algunos puntos.
Pero lo cierto es que, a corto plazo, el panorama luce sombrío, a pesar de las buenas intenciones que el mundo aún le reconoce y que le valieron, según explicó el comité encargado, recibir el Premio Nobel de Paz. Obama prometió, es cierto, vientos de cambio, pero su horizonte sigue poblado de nubes negras.
Lea también:
Gobierno de Barack Obama ha tenido que sacrificar promesas de campaña