El partido de fútbol entre Uruguay y Argentina que se jugó el miércoles pasado no solo fue un clásico cargado de historia, convertido en un duelo a muerte por la clasificación al Mundial de Sudáfrica 2010. Con localidades agotadas desde el segundo día de venta, también opacó una aburrida competencia para las elecciones del 25 de octubre en Uruguay. "En una campaña con poco predicamento entre la población, el partido contra Argentina relegó una campaña que no generó mucho entusiasmo", dijo el analista Alfonso Lessa. Los candidatos más opcionados son el senador, ex ministro y ex guerrillero José 'El Pepe' Mujica, de la gobernante coalición de izquierda Frente Amplio (FA), y el ex presidente liberal Luis Lacalle (1990-1995), del Partido Nacional (PN, centroderecha). Todas las encuestas coinciden en que ninguno logrará más del 50 por ciento de los votos, y en que será necesaria una segunda vuelta el 29 de noviembre para definir cuál de los dos remplazará al primer presidente socialista de Uruguay, el popular Tabaré Vásquez, cuya aprobación está por encima del 60 por ciento.
Mujica, famoso por su coloquial forma de hablar ¿que le ha traído problemas durante la campaña¿, por su cara de abuelo bonachón y por vestir de manera informal, despierta incertidumbre por su historia y por su supuesto acercamiento a líderes con discursos radicales, como Hugo Chávez. Sin embargo, Mujica siempre ha dicho que el presidente con el que más se identifica es Luiz Inácio 'Lula' da Silva.
Cuando hace poco la firma calificadora de riesgo Moody's señaló que podría impulsar políticas populistas, aumentando el déficit presupuestal debido a un mayor gasto social y llevando a una intervención del Estado en la economía, el candidato no esperó para darle palo al informe. "Es necesario seguir reglas claras que no son de izquierda o de derecha (...) Esto se los digo yo, un guerrillero vegetariano". Así, de paso, quería espantar las sospechas sobre su pasado en el Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros (MLN-T).
'El Pepe' militó en esta guerrilla urbana de izquierda radical durante los sesenta y parte de los setenta, antes de que se convirtiera en movimiento político y pasara a ser parte de la coalición del Frente Amplio, en 1989. Como 'tupamaro', Mujica resultó herido en varios enfrentamientos con las fuerzas de seguridad durante la última dictadura militar (1973-1985) y fue detenido en cuatro oportunidades que, sumadas, lo hicieron pasar casi 15 años en la cárcel. Según el último sondeo, revelado la semana pasada, 'El Pepe' tiene el 44 por ciento de la intención de voto, contra el 29 por ciento de Lacalle.
El dato clave acá, dicen los analistas, es el del porcentaje de indecisos que, de acuerdo con la última encuesta, bordea el 10 por ciento, cuando hace un mes estaba en el 7.
Por eso, aseguran, a medida que se acercan los comicios, Mujica y Lacalle parecen no querer asumir mayores riesgos. En los últimos días, ninguno se ha expuesto demasiado en la campaña y han cancelado varias entrevistas pactadas con diversos medios de comunicación, incluso internacionales, quizás para no 'dar papaya'.