La Canciller alemana Angela Merkel tiene prácticamente asegurada su reelección

Merkel, en un discurso de campaña. Su estrategia se ha concentrado en mostrar una imagen más humana. Foto: Efe

Con quién gobernará y no quién será el nuevo jefe de Gobierno es lo que decidirán los alemanes el próximo domingo, pues según los sondeos y los expertos la canciller Angela Merkel, la mujer más poderosa del mundo según la revista Forbes y una de las más influyentes en 2009 según Time, tiene prácticamente asegurada su reelección, pese al repunte que en los últimos días registraron los socialdemócratas en las encuestas, que llegaron hasta el 26 por ciento en la intención de voto.

Según los pronósticos del Instituto Infratest, el bloque conservador de la Canciller -compuesto por la Unión Demócrata Cristiana y la Unión Social Cristiana- obtendría un 35 por ciento de la votación. En el juego de alianzas y coaliciones de los últimos días, el Partido Liberal Demócrata, que tiene el 14 por ciento en intención de voto, descartó formar una coalición con el principal partido opositor, el socialdemócrata, del actual ministro de Relaciones Exteriores y rival más fuerte de Merkel, Frank-Walter Steinmeier, quien inicialmente pensó hacer alianza con ese  partido y con los Verdes  en una llamada "coalición semáforo" o "Jamaica" (por los colores de cada uno de los tres movimientos políticos), que podría haber evitado un segundo mandato de Merkel. Al cierre de esta edición había buenas posibilidades de que los liberales terminaran sumándose a Merkel con lo cual la Canciller lograría 49 por ciento de apoyos y la mayoría parlamentaria.

La campaña electoral ha sido minimizada por los medios y muchos la han visto como un asunto aburrido, en gran parte porque las diferencias políticas entre Merkel y Steinmeier se han vuelto menos pronunciadas tras cuatro años de un gobierno de coalición. Sin embargo, las diferencias que subsisten, sobre todo en política fiscal y energética, hacen que el resultado del domingo sea crucial para la economía, que está saliendo de su peor recesión desde la II Guerra Mundial. Además, una nueva generación de electores, algunos nacidos después de la caída del muro de Berlín, hace 20 años, rechazan los partidos que han dominado la política desde entonces y dan su apoyo a nuevos grupos muy minoritarios.

La encuesta de Infratest indica que de la franja de entre 18 y 24 años solo el 8 por ciento  apoya al bloque conservador de Merkel, mientras el 9 por ciento respalda a Steinmeier.

Y aunque los electores jóvenes no tendrán gran influencia, porque representan solo el 10 por ciento del censo electoral, sus preferencias envían una señal preocupante para los grandes partidos que han estado al frente del Gobierno tras la caída del nazismo, y sugieren que el panorama político puede fracturarse aún más en los próximos años. "Los dos principales candidatos no hacen un gran esfuerzo para atraer a los jóvenes adultos porque no los consideran un bloque crucial", explicó a la agencia Efe Richard Hilmer, responsable de Infratest. Mucho dista esta campaña de la que se llevó a cabo el año pasado en Estados Unidos, donde el entusiasmo de los jóvenes votantes tuvo un papel clave en la victoria de Barack Obama. 

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