(Página 1 de 2)
El vicepresidente de la Asamblea Nacional (AN) venezolana, Saúl Ortega, estuvo en Colombia para visitar a varios congresistas en una gira que, entre otras razones, llevó a la Cancillería colombiana a manifestar su rechazo en un comunicado. CAMBIO habló con él sobre todos los temas de actualidad en su país y sobre las relaciones del gobierno de Hugo Chávez con Colombia.
CAMBIO: ¿Cuál es el propósito de su visita a Colombia y por qué molestó a la Cancillería?
Saúl Ortega: Es una visita de intercambio político. Hemos hecho contactos con el presidente del Senado, el presidente del Congreso y con un grupo interesante de senadores de diferentes partidos: Partido Liberal, Polo Democrático, e incluso de organizaciones que apoyan al presidente Uribe. La Cancillería colombiana emitió un comunicado diciendo que esos contactos no le gustaban. Yo le diría al Gobierno colombiano que deje los celos. No hay nada más normal que el contacto entre parlamentarios. A menos que en Colombia haya leyes que prohíban que los parlamentarios conversen. Si esta es una sociedad democrática y abierta, debería ser así. En Venezuela lo es. (...) Tendrían que preguntarle ustedes a la Cancillería cuál es el miedo.
¿De qué hablaron con los senadores que visitó?
Conversamos de las preocupaciones que tenemos, y consideramos que deberían ser las preocupaciones de parlamentarios de todos los partidos. Venimos de superar una situación: Venezuela era el patio trasero del imperio norteamericano. No porque lo diga yo, lo decían ellos, infamemente, de manera irrespetuosa. Dejamos de ser el patio trasero y los gringos están trabajando para reconquistarlo. Por eso el derrocamiento del presidente de Honduras Manuel Zelaya y la implantación de bases militares.
El Gobierno colombiano ha explicado que la presencia de militares de Estados Unidos en bases colombianas busca específicamente reforzar las acciones contra el narcotráfico... Si el presidente Uribe lo dice con honestidad, eso cae en lo que los gringos califican de Estado fallido: aquellos países que no garantizan sus fronteras, que no garantizan el orden interno, que no garantizan el sostén de sus instituciones, que tienen que venir fuerzas extrañas a hacerles la tarea de orden público. Sería muy triste que a la querida Colombia se le tenga allá en la lista de los Estados fallidos.
¿No cree que Estados Unidos pueda ayudar en la lucha antidrogas?
No hay un sitio en el mundo, en donde uno pueda decir que fue positiva la presencia de Estados Unidos. Tenemos la impresión de que la economía norteamericana es una narcoeconomía. Se acusa a Colombia porque la produce. Vamos a suponer que sí, que Colombia tiene problemas para controlar la salida de la droga. ¿Y Estados Unidos por qué tiene problemas para la entrada? Si ese es un Estado policial, uno no puede meter ni una aspirina.
¿Admite la soberanía colombiana para firmar el acuerdo?
No estamos cuestionando la soberanía de Colombia para hacer cualquier convenio con cualquier país del mundo. Somos defensores de la autodeterminación de los pueblos. Pero el problema de las bases aquí no es un problema colombiano, la presencia de esas bases apunta a amenazar a Venezuela, Ecuador, Bolivia, Brasil. El desarrollo capitalista que se plantea no es posible sin energía. Aquí hay una fuente importante de petróleo y de gas. Tenemos la fuente de agua dulce más grande del universo y la reserva de biodiversidad que representa la Amazonia. La amenaza está pendiente, y para garantizar que esta sea una zona de paz debemos, en primer lugar, sacar todas las bases militares.
¿Pero, por qué no oímos este clamor cuando Manta estaba activa? ¿Por qué el tema de la 'descolonización' solo se volvió causa continental ahora?
Siempre ha habido la lucha por la descolonización: los No Alineados, el Grupo de los 15, eso no es nuevo. Solo que en esta oportunidad tiene más fuerza porque nuestros pueblos han llevado a las presidencias a hombres comprometidos con sus pueblos.
La semana pasada, los exportadores colombianos se declararon hartos de las amenazas de Chávez...
Me parece que son unos malagradecidos. Cuando Venezuela la gobernaban esos amigos de estos empresarios, el mercado venezolano era Estados Unidos. Fue cuando llegó Chávez, que dijo: 'Nuestro norte es el sur', que de 500 millones de dólares de comercio colombo-venezolano pasamos a siete millardos. Eso es una proporción inimaginable de recursos, de los que ellos se han beneficiado.
¿Qué responde a quienes cuestionan la Ley de Educación que provocó protestas en Venezuela?
Quienes se oponen a la ley son los medios opositores y los capitalistas. Nuestra novísima Constitución establece que la educación es un derecho humano. Y la nueva ley establece que es gratuita, popular, laica y que es responsabilidad exclusiva y fundamental del Estado, es decir que se opone a quienes la quieren ver como una mercancía, para ellos hacerse ricos y convertirla en una forma de explotación, en donde solo tendrían educación los que tengan plata. Contra eso se opone gente necia. Yo soy educador. Toda la vida hemos luchado por la estabilidad laboral; ahora la ley garantiza estabilidad en públicos y privados. Los privados están bravísimos porque explotaban al docente. Toda la vida luchamos por la posibilidad de jubilarnos en 25 años con el ciento por ciento de salario. Nunca lo logramos, ahora está en la ley. El docente sabe que tras 25 años de servicio se va a descansar con su seguridad social, con su salario... ¿Qué educador está en contra de eso?