Corea del Sur hace apenas 50 años era un país en vías de desarrollo, que trataba de recuperarse de una cruenta guerra con su vecina y hermana comunista del norte, pero hoy es la décima economía mundial y también uno de los 10 países con tecnología espacial, gracias a la nave que logró enviar al espacio el pasado martes.
Aunque el objetivo de colocar un satélite de comunicaciones no se logró del todo, pues los técnicos siguen buscando comunicación con el dispositivo, por un desfase en la órbita a la que debió colocarse, el hecho de haber llegado al espacio le asegura a este pequeño país de 99.538 kilómetros cuadrados de territorio y de 49 millones de habitantes, su independencia aeroespacial y el desarrollo de una tecnología que era reservada para las grandes potencias. Lo curioso del caso es que este país prefirió, antes que desarrollar tecnología nuclear, como es el deseo en la actualidad de muchos países, mirar más allá del cielo, pues según le dijo a CAMBIO Jonghyun Choe, viceportavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores y Comercio, el Gobierno y el pueblo están convencidos del uso pacífico del espacio".
A Corea del Sur no le es ajeno el tema espacial, pues sumado a los 500 millones de dólares invertidos en el cohete, el satélite y el centro espacial Naro, en la sureña provincia de Jeolla (a 485 kilómetros al sur de Seúl), ha lanzado ya 11 satélites propios propulsados en otros países. La historia de la investigación espacial se inició a finales de la década de los ochenta, cuando el centro de investigación Kaist envió a varios investigadores al Reino Unido para adquirir conocimientos en esa área.
El lanzamiento de esta semana se realizó con un cohete desarrollado por científicos del país y con la ayuda técnica y la supervisión de Rusia. El desarrollo del dispositivo fue posible gracias a los ingenieros de la compañía coreana Satrec Initiative, que en 2001 vendieron un satélite a Malasia y que en el 2006 le dieron a Dubai un satélite, que hoy le ha permitido a ese país convertir grandes extensiones de desierto en obras de infraestructura y construir islas en el mar. Precisamente, esa compañía anunció que está interesada en el proyecto del Gobierno colombiano, que pretende lanzar un satélite de observación de la Tierra, según le dijo a CAMBIO Byung Jim Kim, vicepresidente de la División del Programa Espacial de Satrec.
El desarrollo espacial de Corea del Sur se da en momentos en los que la península coreana vive una gran tensión militar, por cuenta del impulso norcoreano de un programa de armas nucleares y de misiles de larga distancia, que incluso podrían llegar a Estados Unidos y que también han puesto en alerta a Japón. Así, el ímpetu armamentista mostrado por el líder de Corea del Norte, Kim Jong-il, podría eventualmente -en caso de una escalada en las provocaciones- crear un polvorín en una región vital para el comercio mundial.
Holman Rodríguez para CAMBIO
Invitación del gobierno de Corea del Sur.