'No quiero ser triunfalista': Francisco de Narváez

La alianza de Francisco de Narváez (der.) con Mauricio Macri le arrebató la provincia de Buenos Aires a Néstor y Cristina Kirchner. Foto: Efe

Siete de cada diez personas votaron contra el Gobierno en las elecciones legislativas del domingo pasado en Argentina, la mayor derrota de la 'era K', inaugurada con Néstor Kirchner en el 2003 y revalidada por el triunfo de su esposa, Cristina Fernández, en las presidenciales del 2007. La paliza fue contundente pues el oficialismo perdió las mayorías en ambas cámaras del Congreso y resultó vencido en los principales distritos electorales del país (la capital federal y las provincias de Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, Mendoza y Entre Ríos), lo que obliga a la Presidenta a negociar y buscar alianzas para mantener la gobernabilidad en los casi dos años y medio de mandato que faltan.

En el resultado incidieron, sin duda, el enfrentamiento del Gobierno con el sector agrario por el aumento de los impuestos a las exportaciones, que el pasado año mantuvo en jaque al llamado 'granero del mundo' durante meses, y la crisis económica internacional que hizo que el país entrara en recesión tras seis años de crecimiento constante.

Pero lo que mejor explica la debacle del peronismo oficialista es la aparición de un magnate neoliberal que llegó al mundo en Colombia y se nacionalizó en Argentina.

Se trata de Francisco de Narváez, un empresario que nació en Bogotá en 1953 pero que, cuando todavía era un bebé, se fue con su familia a Buenos Aires y hoy es dueño de decenas de empresas (entre ellas varios medios de comunicación) y de una fortuna que la prensa calcula en 500 millones de dólares. Por eso, muchos comparan a De Narváez con el primer ministro de Italia, Silvio Berlusconi. 

El colombo-argentino -que no niega sus ganas de llegar a la Casa Rosada y por eso mismo tiene a un ejército de abogados buscando la forma de encontrarle la horma a su ambición presidencial- se alió con el alcalde derechista de la capital argentina, Mauricio Macri, en el partido Unión-PRO y le arrebató la provincia de Buenos Aires (tradicional bastión peronista) a Néstor Kirchner con el 34,5 por ciento de los votos, frente al 32,1 por ciento del ex presidente.

Así las cosas, el esposo de la actual mandataria no tuvo más salida que presentar su renuncia como líder del Partido Justicialista (PJ, peronista), y las posibilidades de que el próximo presidente de Argentina lleve el apellido Kirchner son casi nulas. Tras el batacazo, De Narváez luce calmado. Estas son sus declaraciones:

¿Cuáles serán sus próximos pasos ahora, con este triunfo?

Seguiremos con nuestra atención puesta en las prioridades de la provincia y del país. Tenemos que asistir al Gobierno para que encuentre el rumbo que tenía perdido.

¿Cuál es el futuro de Néstor Kirchner?

Retirarse prontamente y dejar a su señora que sea la Presidenta de la Nación y que nuevamente se constituya un gabinete, con un ministro de Economía. Hay que darle racionalidad al Gobierno. Hay que retomar el sentido común que Néstor Kirchner claramente había llevado al Gobierno a perderlo.

¿Y el destino del Partido Justicialista?

Creo que va a ser una larga discusión. No es el mismo Néstor Kirchner el del fin de semana antes de las elecciones, que el de después.

¿Habrá que esperar hasta el 10 diciembre (cuando los legisladores electos asuman sus curules) para esperar un cambio en la dinámica parlamentaria?

El mensaje de toda la Argentina ha sido claro: creo que hay que construir un espacio de consensos. Debemos restablecer el sentido de gobernabilidad, que implica hablar con todas las fuerzas políticas para resolver los problemas de la Argentina.

Con este triunfo en la Capital Federal y en la provincia de Buenos Aires, ¿Macri será el candidato a presidente de Unión-PRO?

Creo que Mauricio ha manifestado claramente su voluntad de ser candidato a presidente. Creo que se lo merece y que la construcción del partido en la capital y en la provincia de Buenos Aires va a continuar para el resto del país.

¿Se comunicará con representantes del Gobierno?

Primero corresponde hacer una lectura más detenida del resultado de la elección. No quiero adoptar una actitud triunfalista. Hay que actuar con mucha prudencia. El país está convulsionado, ha perdido una forma de gobernar rechazada ampliamente por la gente. No hay que tomar ninguna decisión a la ligera. Espero que la Presidenta lea bien el resultado de la elección (...) De nosotros tendrá el más absoluto deseo de colaborar.

¿Qué actitud le gustaría ver en lo inmediato del Gobierno?

Una convocatoria a distintas fuerzas políticas, no solo a nosotros. Y construir entre todos una agenda nacional que se desarrolle en el Congreso, en actividad permanente con el gabinete nacional, para empezar a resolver los problemas de las personas.

¿Qué puntos debería contener esa agenda?

Debe incluir, como puntos prioritarios, el conflicto del campo. También, la necesidad de devolverle al Consejo de la Magistratura su independencia, un único programa de asistencia social a las familias en condición de pobreza, las leyes de seguridad que no se han tratado y un impulso a la protección del empleo. Además, de manera urgente, decretar la emergencia sanitaria para atender la epidemia de gripa AH1N1 que afecta a todo el país (y que, al cierre de esta edición, había dejado 26 muertos y más de 1.580 infectados).

¿Qué mensaje les daría a los alcaldes que, con candidaturas testimoniales, apoyaron a Kirchner?

Más bien, espero el mensaje que ellos tienen para mí.

¿Y cuál es ese mensaje que espera?

Que reconozcan que con el aparato no se puede seguir haciendo política.

La Nación. Argentina. GDA 

Publicidad