El país asiático es uno de los dos últimos reductos, junto con Cuba, del 'mundo comunista' que el presidente George W. Bush, calificó como uno de los 'tres ejes del mal' junto a Irak e Irán.
Solo para hacerse sentir y gritarle a Occidente, a Japón, China y Rusia, que Corea del Norte posee bombas atómicas con el poder destructor de las que acabaron con Hiroshima, esa nación recurrió al chantaje mediante la explosión, el 9 de octubre de 2006, de una bomba nuclear subterránea.
El 25 de mayo del presente año repitió la 'hazaña', y así colocó contra las cuerdas a Obama, a quien le ha cobrado el desprecio de no incluirla en su agenda.
¿Por qué tanta barahúnda si Pyongyang es solo uno de nueve estados que poseen depósitos de armas nucleares y la capacidad de enriquecer uranio y fabricar misiles? Porque es uno de los dos últimos reductos, junto con Cuba, del 'mundo comunista' que, en enero de 2002 el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, calificó como uno de los 'tres ejes del mal' junto a Irak e Irán.
El culto a la personalidad de Kim Il Sung linda con lo absurdo. El misterio de un país convertido en leyenda, hace casi inverosímil el endiosamiento de los Kim, porque si de 1948 a 1994 son 46 años de dictadura ejercida por Il Sun; luego, 15 (de 1994 a hoy) por Yong-Il, lo que se perfila hoy es la sucesión en cabeza del tercer Kim, el nieto, Yong-un, a quien desde su cumpleaños el pasado 8 de enero todos los norcoreanos deben ensalzar, como heredero del poder, según órdenes emitidas por el actual mandatario.
Todo comenzó con el primero de la dinastía, Kim Il Sung, a quien los biógrafos oficiales presentan como un héroe que desde fines de los años 30 hasta la derrota japonesa en 1945, permaneció en el monte Paekdu, frontera con China, al frente de la guerra de resistencia.
Esto es desmentido por archivos soviéticos que hablan de su permanencia como refugiado en la aldea siberiana de pescadores Vyatskoye, en Rusia, donde habría nacido su primogénito Yong Il en 1942. Los biógrafos del régimen coinciden con esa fecha de nacimiento registrada por los rusos, pero un año antes, en 1941.
Según esas mismas fuentes soviéticas, el pretendido 'héroe' de la guerra antijaponesa de los coreanos, Kim Il Sun, habría hecho su regreso al suelo de la península escudado por los tanques rusos.
Hoy vuelven y juegan los acertijos con su hijo Yong-un, a quienes algunos atribuyen una edad de 25 años mientras otros le endilgan 26. Sin este juego, como el que relata que nadie había oído la voz de Yong Il sino hasta 1992, siendo ya quincuagenario, Norcorea no tendría la 'magia' que ostenta.
Tres años después de haberse establecido en Pyongyang junto con su familia, el 9 de septiembre de 1948, Kim Il Sung declaró fundada la República Popular Democrática de Corea y fue secretario general del Partido de los Trabajadores, primer ministro y comandante en jefe del Ejército Popular Coreano, cargos que ocuparía hasta su muerte en 1994.
Para la historiografía oficial, Il Sung es no sólo el prócer sino también el pensador que desarrolló el marxismo-leninismo mediante la elaboración de la 'idea juche', una 'filosofía nacional de vida', la doctrina de la autonomía y el nacionalismo.
Según fuentes surcoreanas, a fines de los años 60 Yong Il, bajo la sombra de su tío Kim Yong Ju, fue promovido como miembro del Comité Central del Partido, y en 1970, se convirtió en director de su Departamento de Cultura y Arte, cargo valido del cual ordenó la composición de obras teatrales, poéticas y novelísticas sobre Kim Il Sung.
Todo esto terminó por convencer al padre, a mediados de la década 70, de que Yong Il era su más seguro y digno sucesor, convirtiéndolo así en el segundo eslabón de la dinastía Kim. Yong Il respondió a ese designio formándose como el más brillante intérprete de la 'idea juche', que en 1972 reemplazó al marxismo como ideología del Estado norcoreano.
Era tal la obsesión de Yong Il por el cine, que ordenó secuestrar a una pareja de célebres cineastas surcoreanos, Shin Sang Ok y su esposa Choi Eun Hee, con el fin de crear la industria cinematográfica norcoreana. Ellos filmaron para Yong-Il siete películas antes de escapar a Viena, en 1986.
El super ego de Yong lo Ilevó, después de hacerse cineasta, a realizar un curso de aviador en Alemania Oriental, de donde presuntamente fue expulsado por mala conducta.
Informes de medios occidentales aseguran que en los años setenta y ochenta Yong Il, valiéndose de espías, agentes y mercenarios, se dedicó a desestabilizar a determinadas potencias y a Corea del Sur en particular.
Ahora, la tercera sucesión dinástica se desarrolla en zigzag, buscando, de modo semejante al anterior eslabón, que el nuevo heredero sea el vivo retrato del abuelo y el padre. Por haber ingresado a Japón con un falso pasaporte dominicano, ese intento se frustró con Il-nam, hermanastro mayor del ahora sucesor designado Kim Yong-un, a quien las agencias de noticias describen como el 'alter ego' de Kim Yong-Il, el predilecto de un número indeterminado de vástagos habidos de su unión con tres esposas y varias concubinas.
Todo cuanto se sabe de Yong-un se debe a un japonés que fue su cocinero y que ha contado que Yong-un aprendió en Suiza inglés, francés y alemán; que al único personaje que visitaba en Berna era el embajador norcoreano, y que es aficionado al esquí, al baloncesto y a la música occidental.
Hasta en las enfermedades es una réplica de su padre, pues, al igual que éste, padece de diabetes. La enfermedad, agregada a la regencia de Jan, un cuñado de Yong-Il que también aspira al poder y de quien dependerá Yong-un hasta abril de 2012, cuando en homenaje al primer centenario del nacimiento de Kil Il Song se entronizará al sucesor de Yong-Il, no augura ni estabilidad ni gobernabilidad, sino todo lo contrario.
Por Enrique Posada Cano
Director del Observatorio Asia Pacífico de la Universidad Tadeo Lozano.