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Obama sabe que es necesario corregir el rumbo y que para hacerlo hay que barajar de nuevo, pero la nueva Administración no está lista para mover el TLC -pendiente de aprobación en el Congreso- y un viaje o hacer mucho énfasis en el país lo enfrentarían con un sector del Congreso y con las grandes centrales obreras que se oponen al tratado y que en estos momentos de crisis económica no quieren saber nada de acuerdos comerciales.
Un reciente informe del Diálogo Interamericano, le da a Obama una guía de 10 pasos a seguir si quiere mejorar su posición en la región. El que encabeza la lista es reconocer el estatus de gigante regional que es Brasil y darle máxima prioridad. Otro es canalizar y centrar esfuerzos en la lucha contra el narcotráfico en México. Recibir a 'Lula' en Washington, enviar a Clinton a México y lograr la aprobación en el Congreso de 405 millones de dólares para la 'Iniciativa Mérida' de lucha contra las drogas, demuestran cuáles son las prioridades de Obama.
Cortejar a Brasil y a la izquierda pragmática de 'Lula', le hace más fácil controlar a la izquierda de Hugo Chávez. Y para 'Lula' también hay ganancia, pues de la mano de Estados Unidos puede llegar a ocupar el asiento que tanto desea en el Consejo de Seguridad de la ONU y convertirse en jugador de talla mundial, como lo demuestra su participación en la próxima Cumbre del G-20 en Londres.
Estados Unidos quiere edificar una nueva relación basada en el mutuo respeto y en el avance de los intereses comunes, como la lucha contra la pobreza, el desarrollo de fuentes de energía renovable y el combate contra el crimen organizado. Sin embargo, según el informe del Diálogo Interamericano, aparte de cambiar el tono no es mucho lo que Obama puede hacer. "Si la guerra contra el terrorismo eclipsó las relaciones con la región bajo Bush, lo mismo sucederá con Obama y la crisis económica", asegura Michael Shifter.
Y como bien lo dijo 'Lula' antes de viajar a Washington, el mejor favor que puede hacerle a la región es sacar a su país de la crisis económica pues mientras persista todos se verán afectados. Al fin y al cabo hay interdependencia de las economías y esto se refleja en la reducción del flujo de remesas y del turismo en la región. Según un informe del BID, las remesas caerán entre 10 y 15 por ciento este año, mortal para las naciones caribeñas y centroamericanas, pues las remesas representan, en promedio, el 20 por ciento del PIB.
Por otra parte, para los países latinoamericanos es muy importante presionar a Estados Unidos para que evite el proteccionismo y contribuya a que los mercados financieros y la banca internacional no le cierren el crédito a la región. Saldrán ganando si en la Cumbre logran algo de esto. Pero por lo pronto, el solo cambio de tono e iniciativas como la señal a los mercados y la moderación del embargo a Cuba, son una buena señal. Por algo se empieza y Obama está dando pasos en la dirección correcta.