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La oposición, que sabe que tendrá que enfrentarlo de nuevo en varias oportunidades, y sus mismos rivales dentro del chavismo, deberán proceder con cautela, concientes de que está ante el posible Presidente de la próxima década, lo cual le da gran poder y margen de maniobra.
Pero desde todas las orillas se alzan voces llamando a pasar la página y a concentrarse en la solución de los problemas. Por ejemplo, el ex vicepresidente José Vicente Rangel, ha insistido en que hay que evitar la arrogancia de parte y parte, porque "la inseguridad, el alto costo de la vida, la inflación y la corrupción, son problemas de todos los venezolanos".
EFECTOS EN LA REGIÓN
El triunfo del 'Sí' tendrá efectos en la región. Oxigenará la causa revolucionaria en Bolivia, Ecuador y Nicaragua, cuyos mandatarios tienen en Chávez a un aliado incondicional y comienzan a experimentar con la reelección. Bolivia y Ecuador la incluyeron en las reformas constitucionales que impulsaron Evo Morales y Rafael Correa, y se anticipa que Daniel Ortega hará lo mismo en Nicaragua.
En cuanto a Colombia, en la orilla opuesta, y donde está en marcha un proceso para una eventual segunda reelección presidencial, los electores pueden ver en Uribe un muro de contención de Chávez. Pero la tendencia reeleccionista significa el regreso del caudillismo que atenta contra el desarrollo democrático. En Washington, Barack Obama tendrá que gobernar a sabiendas de que el enemigo declarado de los Estados Unidos, que cubre el 15 por ciento de sus necesidades de petróleo, podrá seguir en el poder por mucho rato. "Una cosa es edificar una política exterior cuando se sabe que Chávez va a salir del poder en un futuro próximo y otra hacerlo a sabiendas de que puede seguir gobernando otros 20 años, sostiene Débora James, del Centro para la Investigación Política y Económica de Washington.