La Revolución de Raúl Castro

(Página 3 de 5)

Leal, conocido como 'El historiador de la ciudad', artífice de la recuperación de La Habana Vieja y con el cargo más prestigioso de la vida cultural, pronunció la que, quizás, fue la frase del evento: "Cuba es de todos los cubanos, los de afuera y los de adentro". Y refiriéndose a sus hijos que viven fuera de Cuba, dijo: "Estoy, y siempre estaré, orgulloso de ellos".

Los corresponsales de la prensa extranjera acreditados en La Habana hicieron informes sobre el evento, seguido por miles de cubanos por un medio digital llamado Cubadebate. Y si a esto se le suma el proceso que impulsó Raúl a lo largo de un año y en el que participaron un millón de cubanos que, en sus centros de trabajo, plantearon sus inconformidades y propuestas de cambio, es preciso reconocer que hoy están pasando cosas en Cuba.

Entre los cambios cabe destacar las recientes medidas mediante las cuales levantaron viejas prohibiciones. Ahora los cubanos pueden adquirir o usar ciertos elementos como celulares y computadores, alquilar carros o pasar vacaciones con sus familias en los hoteles de la isla, algo que solo podían hacer turistas, diplomáticos y empresarios extranjeros.

Mucho más de fondo son las reformas anunciadas para incentivar la agricultura y la producción de alimentos: titulación de tierras para campesinos y cooperativas, que podrán acceder a crédito, maquinaria de producción y vehículos para el transporte de los productos. De seguir por este camino, en poco tiempo habrá salario para los productores de alimentos.

Según un estudio comentado por analistas económicos cubanos, cerca del 50% de las tierras del país están hoy ociosas, y de ahí la decisión de entregar esas tierras, sin que tengan que pagar renta, y con los incentivos y apoyos necesarios para ponerlas a producir. Ahora hablan de un proceso de reforma agraria e impulso al campo tan grande como el que se dio a comienzos de la Revolución en 1959, cuando los jóvenes barbudos que se habían tomado el poder expidieron la primera ley agraria.

Funcionarios cubanos sostienen que hoy el criterio de la dirigencia es que no hay que temerle a que la gente haga dinero: el que trabaje más y sea más creativo, que gane más. Pero también afirman que el modelo socialista no está en duda ni será reformado. Por ejemplo, sigue vigente la norma según la cual la producción agropecuaria debe cumplir primero con la llamada "asignación social": hospitales, colegios, ancianos... Solo el excedente puede ir a los mercados campesinos para la venta directa a la población.

Es seguro que en el inmediato futuro veremos más reformas. ¿En qué sectores? En la vivienda, por ejemplo. Hoy los hijos pueden heredar la vivienda de sus padres, pero están pidiendo que les permitan venderla. Si lo pueden hacer, tendrán excedentes para montar un negocio. La lista de peticiones es larga: agilizar los trámites para viajar al exterior y salir y regresar al país cuando quieran; acceso libre a Internet -hay un problema tecnológico porque Cuba no está enganchada al cable submarino como todos los países, sino que su acceso es vía satélite-; permiso para comprar carros, etc. Y los más significativos: eliminar la libreta de abastecimiento, alza de salarios y ganar de acuerdo con el mercado.

Quizás, y esta es apenas una hipótesis, la reforma más importante que podría verse en los próximos meses, es la creación de un nuevo cargo, parecido al de primer ministro o jefe de gobierno. Es la función que, en la práctica, cumple el vicepresidente Carlos Lage como secretario ejecutivo del Consejo de Ministros, y quien es el encargado de coordinar internamente las acciones del Gobierno. En este escenario, Raúl Castro sería el jefe de Estado. Es de lo que hoy muchos están hablando en Cuba.

Página 3 de 5 « Anterior 12345Siguiente »

Anuncios Google

Publicidad