Debate caliente

El plan antidroga de Calderón contempla una ayuda norteamericana de 1.000 millones de dólares. Foto: AP

(Página 2 de 3)

Veinticuatro horas después de que el comunicado viera la luz, El Universal afirmó que la secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice, admitió en Washington que Estados Unidos "está favorablemente inclinado" a acoger las propuestas de cooperación formuladas por México, y confesó que la situación de ese país es "distinta a la colombiana". Al mismo tiempo, Silvestre Reyes, un congresista demócrata por el estado de Texas que preside el Comité de Inteligencia de la Cámara de Representantes, ratificó lo que se sospechaba: "Respecto a repetir un Plan Colombia con México, sí nos han pedido asistencia a ese nivel".

Con tantas cartas sobre la mesa, la prensa empezó a desenterrar la historia. El diario mexicano La Jornada contó cómo las primeras puntadas de la iniciativa las dieron el procurador general Eduardo Medina Mora y el zar antidrogas estadounidense John Walters en una reunión que sostuvieron en Washington el 27 de abril. Y el periódico Milenio reconfirmó todo en una entrevista con el embajador de México ante la Casa Blanca, el elocuente Arturo Sarukhán, cuando dijo que "aunque no hemos hablado de un Plan Colombia, el gobierno calderonista sí inició negociaciones con el vecino país del norte para elevar la cooperación contra el crimen organizado". No es raro. La lucha contra las drogas ha sido una de las banderas de Calderón desde su posesión en diciembre.

Pero la prensa mexicana no ha tragado entero. Los editoriales miran de reojo los resultados del programa de Pastrana y Clinton, y algunos rotativos, como El Financiero, han reproducido informes como el de Argenpress titulado Triste fracaso del Plan Colombia, que señala que al cabo de todo este tiempo el balance en el país es el siguiente: "Casi 10.000 colombianos víctimas de desapariciones forzadas, masacres y asesinatos selectivos, déficit de vivienda de 2,5 millones y más de seis millones de colombianos sin posibilidad de acceso a la salud". Además, han puesto en duda la efectividad de las fumigaciones.

Aún falta saber cuál será el destino  del programa en el que Calderón piensa embarcarse. Pero no le será fácil sacar adelante la propuesta. Primero, porque México cuida con celo su política interna, y porque a los mexicanos no les gusta que se les metan al rancho, menos aún los ciudadanos del Tío Sam. Segundo, porque la oposición del Partido Revolucionario Democrático (PRD) lo tiene entre ojos. Y tercero porque, si bien el Plan Colombia ha tenido fallas, algunos editorialistas mexicanos ignoran que la parte buena fue la derrota de los grandes carteles de la droga en su intención de tomarse el poder.

LA DEFENSA DE OSORIO

El embajador colombiano Luis Camilo Osorio no se ha quedado en silencio ante la avalancha de críticas que le ha llovido en México al Plan Colombia. "La cooperación militar se hace con base en el respeto mutuo de soberanía y del ejercicio de cada quién en el poder, simplemente con la posibilidad de reforzar los equipos técnicos", dijo a mediados de junio.

Página 2 de 3 « Anterior 123Siguiente »
Publicidad
Enlaces de texo