En el nuevo presupuesto de política exterior, el gobierno de Bush se juega a favor de la segunda fase del Plan Colombia.
EL GOBIERNO ESTADOUNIDENSE se la volverá a jugar por el Plan Colombia. La cosa quedó muy clara la semana pasada en Washington durante las audiencias de la secretaria de Estado, Condoleezza Rice, ante los comités de Relaciones Internacionales del Senado y la Cámara de Representantes. El propósito de las audiencias era que Rice explicara el presupuesto del año entrante que para la política exterior del Departamento de Estado diseñó el gobierno de George W. Bush y que requiere el visto bueno del Congreso.
El presupuesto es gigantesco. Suma más de 36.000 millones de dólares. Una parte del dinero se destinará a lo que Condoleezza llama "el fortalecimiento de la democracia". Es ahí donde sale a bailar el nombre de Colombia.
En sus discursos en el Capitolio, la jefa de la diplomacia estadounidense no dio cifras, pero estuvo entregada con Colombia. El miércoles, en la Cámara, dijo que una "prioridad clave" es "nuestra alianza con Colombia para combatir a los narcotraficantes y a los terroristas". Luego añadió: "El presidente Uribe ha anunciado la nueva estrategia de su gobierno basada en sus éxitos hasta el momento. Este es un tiempo crucial, y tenemos que ayudar a que Colombia termine la tarea".
Más tarde, Rice expidió un comunicado en el que señaló: "Estados Unidos le da la bienvenida al anuncio por parte del Gobierno colombiano de su Estrategia de Fortalecimiento de la Democracia y el Desarrollo Social. Con el apoyo de Estados Unidos y la comunidad internacional, esta iniciativa consolidará los logros del Plan Colombia en la reducción de la pobreza, el fortalecimiento de la ley y la disminución de la violencia".
Al día siguiente se metió en el tema del TLC. Sentada ante los senadores, Condoleezza afirmó: "Como parte de la vigorosa agenda del presidente George W. Bush, hemos negociado 10 tratados de libre comercio con 15 países, y el Congreso les ha dado el visto bueno a los acuerdos con 12 de ellos. Más recientemente, firmamos tratados de libre comercio con Colombia y Perú. Esperamos que el Congreso apruebe estos importantes pactos".
El gobierno de Álvaro Uribe no puede pedir más. Pero, ¿de cuánto dinero está hablando la Secretaria de Estado? Según el presupuesto que le presentó al Congreso el gobierno de Bush el lunes de la semana pasada, la plata que Estados Unidos le destinaría a Colombia suma 586 millones de dólares. Y la distribución sería muy sencilla.
La mayor parte, 367 millones, irían a la Iniciativa Andina Antidrogas, es decir, a la lucha antinarcóticos. Otros 139,5 millones, al Fondo de Apoyo Económico (Economic Support Fund). Setenta y ocho millones, a la financiación de militares en el exterior, y los 1,5 millones restantes, a entrenamiento de militares.
¿Qué novedades hay en todo esto con respecto a la situación actual? Básicamente dos. La primera es que para 2007 el Gobierno estadounidense pidió 30 millones de dólares menos. Y la segunda, que es la más importante, los 139,5 millones del Fondo de Apoyo Económico. Esto es clave pues se trata de una cuenta que maneja el Departamento de Estado para financiar planes de desarrollo social en países aliados, como México e Israel, con la ventaja de que esos países pueden escoger los proyectos, es decir, tienen voz en el manejo del dinero.
Este cambio de enfoque no es obra de Bush ni de Condoleezza, sino del ex representante republicano Jim Kolbe, muy amigo del presidente Uribe y del ex presidente Andrés Pastrana y quien en junio presentó un proyecto de ley en ese sentido en la Cámara de Representantes.
La pregunta ahora es si a ese presupuesto le va a dar luz verde un Congreso que desde comienzos de este año trabaja bajo el control del Partido Demócrata, que siempre ha querido que se haga más énfasis en el aspecto social del Plan Colombia. No será fácil, pero el Gobierno de Bogotá se está moviendo por todas partes. Al lobby de la embajadora Carolina Barco en el Senado y la Cámara en Washington se sumaron la visita a esa ciudad del ministro de Defensa, Juan Manuel Santos, y la del propio Uribe hace ocho días en Nueva York al ex presidente Bill Clinton para que le ayude con sus copartidarios en el Capitolio. Esta semana el que viaja a Washington es el vicepresidente Francisco Santos.
Faltan meses para la votación en el Congreso, y hay quienes creen que los demócratas serán un hueso muy duro de roer. Otros no descartan que los gringos mantengan su respaldo al Plan Colombia. Muchos sectores en Washington creen que esa iniciativa ha funcionado porque impidió que los narcos llegaran al poder en Colombia y porque la tendencia creciente en las hectáreas cultivadas de coca pudo revertirse. Además, en la capital del imperio Colombia cuenta con aliados indirectos formidables: sus vecinos. Los fantasmas de los Hugo Chávez, Evo Morales, Rafael Correa y Daniel Ortega juega a favor de Álvaro Uribe.
CRÍTICAS A CONDI
Pese a la brillantez dela secretaria de Estado CONDOLEEZZA RICE, empieza a haber duras críticas a su gestión en Washington. Una de las más fuertes la hizo la semana pasada la revista Time. En un artículo de carátula titulado ¿Es Condi el problema?, el semanario afirma que si la política internacional del presidente George W. Bush es criticable, debe serlo también quien la maneja: Condoleezza Rice. Según la publicación, Rice no supo entender lo que pasaba con Al Qaeda antes del 11 de septiembre, y hoy Estados Unidos tiene líos en Iraq y en Afganistán, donde no ha podido consolidar un proceso de paz. Fuera de eso, Washington es odiado en los cuatro puntos cardinales.