Comisión Europea propondrá permitir a los estados miembro prohibir los transgénicos

Mazorca transgénica. Foto: Archivo.

La Comisión Europea adoptó el martes unas propuestas que permitirían a los estados miembros prohibir los cultivos de organismo genéticamente modificados (OGM), a pesar de la fuerte oposición del sector y de algunos gobiernos europeos.

Esta decisión poco habitual de Bruselas de devolver el poder comunitario a los estados miembros tiene como objetivo desbloquear una parálisis en los Veintisiete sobre el sistema de aprobación de los OGM, que ha visto cómo se han aprobado solo dos cultivos en 12 años.

"Las medidas concretas adoptadas hoy permitirán a los estados miembros tener la libertad de decidir sobre el cultivo de OGM", declaró en un comunicado el comisario de Sanidad y Asuntos del Consumidor, John Dalli.

Las propuestas confirman un enfoque de dos vías establecido en borradores vistos por Reuters en junio, con una enmienda a las normas europeas sobre cultivos GM acompañada de pautas no vinculantes diseñadas para aprobar el cambio de manera inmediata.

Si las aprueban los gobiernos y los parlamentos europeos, las propuestas podrían producir un aumento en las plantaciones de cosechas de OGM, donde ya se están cultivando, como España o República Checa, al tiempo que permite a países contrarios, como Italia y Austria, prohibirlas del todo.

"No espero que los países cambien sus patrones de votación simplemente porque ahora hemos incluido estas consideraciones", dijo el maltés Dalli en una rueda de prensa.

Ministros de varios países europeos, entre ellos España y Francia, ya han criticado las propuestas por considerar que tratan de desmantelar la política común de los Veintisiete respecto a las cosechas de GM.

"Esperamos que se sigan adoptando las decisiones a nivel comunitario. No apoyamos la renacionalización de las decisiones (sobre OGM)", dijo el lunes en Bruselas el ministro francés de Agricultura, Bruno Le Maire.

Las empresas de biotecnología han advertido de que crearán una incertidumbre legal y desestabilizarán el mercado único europeo para bienes agrícolas, lo que provocaría una cascada de disputas y retos legales sobre el mercado interior.

Pero después de una década de intentar obligar a los países a que cumplen las normas comunitarias sobre las cosechas de OGM y defenderlas en las disputas comerciales internacionales, la Comisión parece decidida a permitir a los Veintisiete asumir la responsabilidad de sus propias políticas.

Una cuestión clave será si el debate parlamentario puede limitarse al cambio propuesto, como espera la Comisión, o si los eurodiputados tratarán de abrirlo aún más y revisar otros aspectos de la legislación.

Ecologistas ven "peligrosas" la propuesta

Por su parte, la organización ecologista Amigos de la Tierra  calificó como "peligrosas" y "vacías" las propuestas que presentará la semana que viene la Comisión Europea.

Dice que el proyecto de es vacío y que establece criterios bastante "subjetivos" a la hora de permitir a un Gobierno que prohíba un OGM, sin ofrecer a los países la opción de vetarlos por su impacto en el medio ambiente o en la salud.

"Sólo ofrece razones que pueden refutarse fácilmente en los tribunales", según Amigos de la Tierra.

La organización ecologista critica que, en contrapartida, la CE esté pidiendo a los países que suavicen su oposición a futuras solicitudes para la autorización de nuevos transgénicos en el territorio europeo.

"Es un trato vacío que podría abrir los campos europeos a OGM peligrosos y no deseados; cualquier país que quiera prohibir la siembra de transgénicos se enfrentará a litigios legales de las empresas de biotecnología que quieren forzar esos cultivos en Europa", según Amigos de la Tierra.

También ha lamentado que en las propuestas no haya nada para proteger a los agricultores convencionales ó ecológicos en países que deciden permitir el cultivo de OGM y ha apuntado que la propia CE ha admitido el "impacto negativo" de su proyecto para los agricultores que no plantan transgénicos.

La organización ecologista ha pedido a los países comunitarios y al Parlamento Europeo (PE) que rechacen las intenciones de la CE y ha subrayado que la población europea y el sector agrario "sólo se verán protegidos" si Bruselas impulsa medidas para evitar la "contaminación" de alimentos y piensos con OGM.

Los ecologistas también solicitan mejorar los informes sobre los riesgos de estos productos y han señalado que es "vital" asegurar que la industria de la biotecnología sea responsable de los daños causados por cualquier contaminación "cruzada" como consecuencia de su cultivo.

BRUSELAS. Con información de Reuters y EFE

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