La administración no ha logrado cumplir algunas de las principales metas establecidas hace tres años, como decidir el futuro del relleno Doña Juana, el manejo de escombros y el reciclaje de basuras.
Bogotá está ad portas de una emergencia sanitaria porque no ha logrado cumplir algunas de las principales metas establecidas hace tres años en el Plan Maestro de Residuos Sólidos, como decidir el futuro del relleno de Doña Juana, el manejo de escombros y el reciclaje de basuras.
CAMBIO hace un balance del estado actual de estos temas y del problema de las basuras en la capital.
Doña Juana
El de Doña Juana es un caso de antología. Es uno de los pocos rellenos sanitarios que es operado por dos consorcios -uno maneja los residuos sólidos y el otro trata los lixiviados o líquidos que resultan de la descomposición de las basuras- pese a que el Plan Maestro estableció que un solo operador debería hacerse cargo de las dos funciones para evitar problemas de coordinación y eficiencia.
Pero no solo eso, Proactiva, empresa que hoy maneja los residuos sólidos, tiene el contrato vencido desde 2005, lo que ha obligado a la Administración a prorrogarlo cuatro veces. El problema es que las prórrogas, según el concejal de Cambio Radical Fernando López, fueron hechas en forma ilegal y además han retrasado el avance del relleno. "Las prórrogas se firmaron por un valor superior al 50 por ciento del monto del contrato inicial que era de 85.900 millones de pesos, y eso va en contravía con la Ley de contratación", asegura López.
Raúl Castillejo, gerente de Proactiva, reconoce que las prórrogas sobrepasaron el tope establecido, pero sostiene que el argumento del Distrito para hacerlo en esos términos es que se trata de un control de concesión de cuantía indefinida, lo que significa que la suma pagada inicialmente no es necesariamente la base del contrato.
Pero más allá de los problemas legales, hay una realidad que tiene que ver con el inminente colapso del relleno Doña Juana, pues la zona que actualmente recibe las basuras solo tiene capacidad para almacenar 12,9 millones de toneladas y su cupo está casi en el límite: 12,3 millones. Más alarmante aún es que la Administración Distrital no ha definido el terreno que lo reemplazará cuando su capacidad llegue al tope y tampoco ha aprobado las licencias ambientales para nuevas zonas en el relleno.
Por otra parte, el Plan fijaba como meta reducir en 20 por ciento el ingreso de basuras al relleno, meta que no se ha cumplido: mientras en 2000 entraban 5.000 toneladas diarias, hoy llegan 6.700. Y los efectos sobre la población que vive en los alrededores -500 mil personas-, empiezan a sentirse. Según un estudio epidemiológico de la Universidad del Valle, la salud de esas personas se ve afectada y "los niños de este sector tienen menor peso y talla, además de enfermedades respiratorias".
Reciclaje y escombros
Estos problemas del Doña Juana no son los únicos. El martes de esta semana, la directora de la Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos, Victoria Virviescas, anunció que la ciudad reducirá dramáticamente sus metas de recolección de material para reciclaje. Según ella, de las 1.740 toneladas que prometió recoger cada día la Alcaldía de 'Lucho' Garzón, solo podrá responder por 20 toneladas diarias en los próximos cuatro años.
"El reciclaje fracasó -dice Nohra Padilla, directora de la Asociación de Recicladores de Bogotá-. Primero, porque la gente no ha tenido la cultura para empacar en bolsas diferentes residuos orgánicos y reciclables y, segundo, porque aunque lo hicieran no serviría pues la ciudad no tiene plantas para tratar el material de reciclaje y todo va a parar al Doña Juana". Y es que la construcción de las seis plantas de reciclaje que contemplaba el Plan, no ha mostrado avances. De hecho, dos debían haber entrado en funcionamiento en 2007, pero esto no ha sucedido.
Al del reciclaje se suma el problema de los escombros. Según el Plan, en 2007 debieron empezar a operar dos instalaciones para almacenaje pero esto no se ha hecho realidad, lo que agrava la situación sanitaria de la ciudad, pues durante este y el próximo año la producción de escombros se calcula en 11,6 y 12,3 millones de toneladas, respectivamente, lo que implicará un deterioro de la calidad ambiental.
Finalmente llama la atención el hecho de que la UAESP haya tenido, desde 2001, en su abanico de opciones más de 30 lotes para seleccionar un depósito de escombros y a estas alturas no haya considerado apto ninguno. Según su directora, el motivo obedece a que los predios vistos no tienen asignación de uso de suelo dentro del Plan de Ordenamiento Territorial -POT- y están muy alejados del perímetro urbano. "Será que ocho años no es tiempo suficiente para encontrar al menos un lote que sirva de escombrera", se pregunta el concejal López.
Las alarmas están prendidas. La administración de Samuel Moreno está en mora de poner el Plan al día antes de que Bogotá termine ahogada entre las basuras.
"Doña Juana tiene cinco años de vida", Victoria Eugenia Virviescas directora de la Uaesp
CAMBIO. ¿Por qué firmar tantas prórrogas en Doña Juana y no unificar su operación?
La Administración está trabajando para darle la operación a una sola firma. Por eso hicimos un estudio de viabilidad en enero que nos permitirá abrir un proceso licitatorio este mes para adjudicarlo en agosto.
¿Qué va a pasar cuando el relleno colapse si aún no hay un terreno alterno?
Estamos esperando a que la CAR nos entregue una licencia que nos permita operar una nueva zona del relleno. Sin embargo, Doña Juana tiene cinco años de vida útil, más lo que resta de 2009. Además estamos buscando sitios en las afueras de Bogotá para un nuevo relleno.
¿Por qué redujeron las metas de recolección de material reciclable de 1.740 a 20 toneladas diarias?
Porque de las seis plantas de reciclaje previstas en el Plan Maestro solo se pudo desarrollar una, cuya capacidad es de 20 toneladas.
¿Por qué hoy Bogotá no tiene escombreras?
Estamos reactivando el proceso de selección de escombreras pero aún no hemos encontrado lotes que cumplan con los requisitos ambientales. Sin embargo, estamos estudiando 14 lotes en Mosquera, Cota, Funza y Soacha.