Colombia, emergente líder ambiental

A las campañas promovidas por el Ministerio del Medio Ambiente se han vinculado niños de Bogotá. Foto: Archivo particular

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El más importante validador ambiental del planeta es el índice global de desempeño elaborado por las Universidades Yale y Columbia, en conjunto con el Foro Económico Mundial de Davos. El último resultado, publicado recientemente, coloca a Colombia en el Top Ten, es decir, entre los 10 países de mejor desempeño en una muestra de 149 países.

La revista Newsweek, con fundamento en este índice y en las investigaciones adelantadas por sus corresponsales en todo el planeta, después de señalar que Colombia es el número uno entre los países de su nivel de ingresos, resalta que hemos logrado en este último período, colocar la agenda ambiental en la prioridad nacional. (..."pushed the environment to the forefront to the nacional agenda") y dedica una página entera al caso colombiano. 

En los últimos dos años el Ministerio ha ganado, entre otros, el Premio Especial  "Implementadores del Protocolo de Montreal", por la gestión de la Unidad de Ozono del Ministerio en la reducción del uso de las sustancia agotadoras de la capa de ozono; el Premio Hábitat de Naciones Unidas por el compromiso sobresaliente y la cooperación técnica de largo plazo; reconocimientos de gestión en el marco del año internacional del Saneamiento, de la ONU, y de la semana del agua del Banco Mundial.

El Ministerio logró concretar con Holanda la donación no reembolsable más grande en su género, en cuantía de 16 millones de euros para seguir fortaleciendo la gestión ambiental dentro de la actual estructura del Ministerio.

Estos ejemplos reconocen a las claras la gestión ambiental en Colombia y confirman que el Ministerio avanza vigorosamente por el camino correcto. No por ello perdemos de vista la inmensidad de las tareas por hacer.  Reconocimientos tan significativos no nos pueden hacer perder de vista todo lo pendiente, sobre todo frente al funcionamiento de las Cars, ni abandonar nuestra constante autocrítica.

Con la mano en el corazón, he señalado que después de dos años de ser ministro, estoy sinceramente convencido de que la fusión del Ministerio lejos de debilitarlo lo fortaleció, lo hizo más sólido, le permitió incrementar sus presupuestos y, sobre todo, abrió la perspectiva para una acción ambiental mucho más integral y eficaz en Colombia.

Van ejemplos sencillos para ilustrar  las ventajas de esta fusión. Antes, mientras los ambientalistas desde sus trincheras daban alaridos para proteger los cerros orientales o los humedales, las políticas impulsadas desde el Ministerio de Desarrollo alentaban a constructores de todo pelambre a treparse en nuestras riquezas ambientales o a pavimentar nuestros espejos de agua. El triste resultado está a la vista.

Antes, el errante y errático sector de agua potable y saneamiento, donde se perdieron billones de pesos en corruptelas y politiquería, construía, adscrito al Ministerio de Obras o al de Desarrollo, sistemas que no consultaban las disponibilidades del recurso hídrico ni se adoptaban las medidas para la protección de páramos, nacimientos y fuentes de agua que reclamaba Minambiente. Hoy eso se acabó. La competencia es integral y unificada.

Tiene toda la lógica, que sea una sola la autoridad nacional competente para formular políticas de hábitat, de uso de suelos, de desarrollo de la construcción, de protección del recurso hídrico, de conservación de los recursos naturales, de saneamiento de aguas, de recuperación de cuencas, de reforestación ambiental.

La clave es que el Ministerio de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial, desde la mirada del desarrollo sostenible, y construido a partir de los aportes de los pioneros ambientales ¿que siempre reconozco¿ le pertenezca a toda la sociedad y a todos los sectores. Que su mirada sea transversal e integradora.

Así se han librado firmes batallas para defender los bienes ambientales, se han definido reglas claras frente a los sectores mineros, de hidrocarburos, agrícolas, ganaderos, portuarios e industriales y se han suscrito completas agendas interministeriales con todos los ministerios del gobierno que hoy tienen eficaz aplicación.

Se ha logrado una consolidación del trabajo conjunto con el sector privado y las comunidades con expresiones concretas de la responsabilidad ambiental empresarial. Se han recogido cerca de 1.000.000 de celulares viejos y elementos de telefonía móvil, 40.806 cartuchos, 32.337 toners de impresoras, 1.000 neveras y 1.450 toneladas de empaque de plaguicidas usados.

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