(Página 2 de 2)
Ahora bien, las cifras de la inversión ambiental no se pueden agotar en una suma de rubros del Ministerio. Entre más convocante y vinculante es la tarea del Ministerio, más partidas se agregan a la gestión ambiental desde diferentes sectores. Y ese, precisamente, tiene que ser el objetivo. Que todos aporten a lo ambiental.
Es útil señalar que este año se ejecuta el presupuesto más grande de la historia en Parques Nacionales. Entre el año pasado y este se triplicó la asignación. Seguimos protegiendo áreas, hemos incorporado 170.000 nuevas hectáreas y vamos hacia una consolidación del sistema.
El SINA ya ronda por el billón de pesos anuales, cifra impensable en otras épocas. Ahora debemos buscar recursos para las Corporaciones más pobres.
A Colombia le faltaba un régimen sancionatorio moderno para enfrentar a los infractores ambientales. Después de más de 15 años de esfuerzos, finalmente fue aprobado para meter en cintura a quienes afectan el patrimonio ambiental de los colombianos. Históricos dientes.
Es por todo lo anterior que soy profundamente optimista por el futuro del sector. Realista, claro. He aprendido de mis errores y me he fortalecido con nuestros logros. He pasado los tragos amargos. Pero creo, sinceramente, que llevamos paso firme, buen ritmo y norte claro.
Cuando me nombraron ministro, una adorable tía, algo despistada, llamó a felicitarme y en medio de la emoción me preguntó que cuál era el Ministerio en el que me habían nombrado. Cuando le conté, me preguntó entristecida "Y era que no había nada mejorcito, mijo?" Le dije, entonces, que me emplearía hasta la entraña para poder desplegar todo el potencial del Ministerio.
Seguro, le dije también que me habían nombrado en la más bella de todas las carteras del Gobierno, y sin modestia, en la más importante, donde se juegan en cada jornada el presente y el futuro de los seres humanos. Cada día estoy más convencido de eso... y creo que mi tía también.
Por Juan Lozano,
Ministro de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial