"La aeronáutica no fue ni una industria ni una ciencia, fue un milagro". Estas palabras de Igor Sikorsky encabezan la vida de Ángela Posada Swafford, una comunicadora social nacida en Bogotá y radicada en Miami que ha tenido el privilegio de codearse con la élite científica mundial. Ella es también una de las pocas personas en el universo que ha podido flotar en las burbujas sin gravedad de la Nasa y que ha visitado los más exóticos lugares de este mundo, desde las tundras de Alaska hasta las planicies africanas, pasando por la selva amazónica y las heladas superficies de la Antártica.
Pero lo importante es que ella no se ha guardado para sí misma ese conocimiento ni esa experiencia sino que desde hace un año decidió compartirlos con los únicos seres que, según ella, comprenderían y le sacarían mayor provecho a su historia: los niños. Para ellos es que está dirigida la colección 'Aventureros de la ciencia', una serie de 15 novelas que busca enseñarles a los pequeños la magia que encierran otros mundos. "Busco compartir con ellos mis vivencias y orientarlos de una manera sencilla y práctica sobre el maravilloso encanto de la ciencia", dice esta promotora del conocimiento científico que tiene un grado en Lenguas Modernas de Los Andes y un máster en Ciencias del Periodismo de la Universidad de Kansas.
Actualmente Posada trabaja como libretista de programas científicos en Discovery Channel, Animal Planet y People & Arts, y también graba y produce sus propios documentales de radio para Living on Heart, un programa ambiental de la National Public Radio en los Estados Unidos. Por su labor ha recibido varios premios de periodismo científico y numerosas nominaciones, pero quizás lo más importante es que ha podido enseñar lo que ha aprendido a las únicas personas por las cuales, según ella, vale la pena aventurarse en la ciencia: los niños.