Este compositor habla como si estuviera cantando, como si en lugar de palabras literalmente salieran de su boca corcheas y semicorcheas. Su nombre es Alejandro Ramírez Rojas y suele tararear notas para poder, a punta de música, expresar mejor sus ideas. Pero es un músico exótico. Le gusta devorar libros de gerencia y marketing, pues tiene la idea de que de la música es posible vivir. Y por eso abandonó una fulgurante carrera de director de orquesta para convertirse no solo en compositor de bandas sonoras de cine, sino en el exitoso dueño de su propia empresa.
Ese éxito ya cruzó el Atlántico. Obtuvo el premio al 'Joven Emprendedor en Música' apoyado por el Ministerio de Cultura y el Consejo Británico -que organiza el premio en todas sus sedes en el mundo-, y estuvo 25 días en Londres en un encuentro con otros jóvenes que están planteando la misma iniciativa en sus países.
Sin embargo, el viaje le alborotó el espíritu independentista. Mandó lejos sus estudios de Música en la Eafit, de Medellín, que había seguido luego de haber estudiado con el maestro Francesco Belli, director de la Orquesta Sinfónica del Valle, lo mismo que con el director Sergio Posada, en la Universität Für Musik, de Viena. Y armó su propia compañía de composición, la cual naufragó sin ton ni son. Solamente consiguió un contrato en Medellín por el que le pagaron 600.000 pesos. Viajó a Bogotá y tocó varias puertas, hasta que un día le sonó la flauta: le encargaron la música para la película Los ciclos, cortometraje de Juan Manuel Acuña, ganador de la convocatoria del Instituto Distrital de Cultura y Turismo, en el 2006. Le fue tan bien, que la banda sonora la grabó la Orquesta Filarmónica de Bogotá.
Desde entonces, 'Quántica', su empresa, se dedicó de lleno a las bandas sonoras de cine y de televisión en gran formato. "De esto se puede vivir -dice Ramírez-. Es lo que quiero hacer y en Colombia hay ya suficientes películas". Los créditos de dos cintas que se presentan actualmente en cartelera atestiguan su trabajo: Los actores del conflicto y Yo soy otro.
Ahora lo que desea con fervor es ganar un Oscar. Pero mientras llega la estatuilla, ya tiene trabajo por delante. En el 2009 hará la banda sonora de la película Póker, una superproducción colombiana, musicalizará la serie de televisión Los nueve y le pondrá las notas al filme de época La mujer del coronel. Además, está confirmado para la banda sonora de Broken Kingdom, una cinta que será hecha en Hollywood, y también participará en el documental Siete días, siete noches. Y como si esto fuera poco, hará la música de... ¡un videojuego! Será un trabajo para Microsoft titulado Kung Fu Academy. Una enseñanza que les deja a los que creen que los sueños no pueden ser realidad.