Steven Sutton, empresario

Este cafetero no ostenta el legendario y frondoso bigote de arriero, ni tampoco lo acompaña una mula fiel. Pero es, a los 29 años, un verdadero 'Juan Valdez' del siglo XXI, de traje ejecutivo de raya de tiza y estrategias de marketing en liderazgo y excelencia empresarial.

Steven Sutton, a pesar de su origen judío y su apellido de estrella de rock, habla del café como si estuviera sentado en una fonda antioqueña. Dice que su empresa recorre todas las zonas cafeteras de Colombia y, al hallar una de excelente calidad, compra toda la producción de tres años. "Lo que nosotros compramos es la 'matica' de café", afirma.  Y lo hace con esa simpatía desabrochada que solo la tienen los cafeteros, y que heredó por azar. En realidad, su vocación estaba dirigida hacia la música: es ingeniero de sonido de la Full Sail University de Florida.

El aroma del café lo envolvió en medio de la crisis de las disqueras y entonces cambió sus virtudes de disc jockey por las incertidumbres de la industria del grano. Como quien degusta una taza de buen mocachino, absorbió las teorías cafeteras inglesas, italianas y francesas aplicadas a la preparación del café, y regresó al país para meterse en este aromático mundo.

Creó una empresa para investigar a fondo el grano nacional, y en sus laboratorios experimentó con diversas mezclas en busca del santo grial de los cafés. "La idea era explorar y crear sabores únicos, de acentos muy especiales", señala. Así llegó el café Devotion, un producto premium de cuya fórmula secreta solo se sabe que contiene mezclas de arábigos y que reúne lo mejor de 12 orígenes distintos del país. "Si estuviera en los supermercados colombianos, Café Devotion costaría unos 60.000 pesos la libra", dice.

Y es que este 'Juan Valdez' del futuro está empezando una revolución cafetera. "Hasta ahora nadie había mezclado cafés especiales de la forma en que lo hacemos. No creemos mucho en el origen único", sostiene. Para él, el origen único es como ponerle un solo ingrediente a un plato. "Como si a una carne solo le pusieras sal", agrega.

Esta innovación lo ha convertido en el líder de una actividad desconocida hasta ahora en Colombia, pero que ya comienza a adquirir prestigio. El cantante John Secada, la actriz Paz Vega y hasta el magnate Donald Trump hacen pedidos ordinarios de este café estrella. No se sabe si el esposo de Madonna, que se separó porque la cantante llegaba al punto de ordenarle hasta la marca de café colombiano que debía comprar, llegó a conocer el café Devotion. A lo mejor hubiera servido para que le dijera a su adorable tormento una frase de tregua: "Tomémonos un tinto, seamos amigos".

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