En él se aplica a la perfección ese adagio de que una imagen vale más que mil palabras porque para expresar lo que piensa siempre lo hace a través de un diseño. Carlos Torres tiene 25 años, nació en Tunja y desde niño siempre se inclinó por aquellas cosas en las que pusiera a prueba su creatividad.
Por eso a quienes lo conocen no les sorprendió la noticia de hace unas semanas cuando su diseño de un vehículo futurista ganó el concurso de la casa automotriz francesa Peugeot, que logró luego de superar a 2.500 participantes de 95 países. Su creación prácticamente triplicó las votaciones de los nueve diseñadores finalistas que provenían de países como Rumania, Noruega, Alemania, Turquía y Japón. "Carlos siempre se ha destacado por su talento y creatividad. Es el mejor en lo que hace", dice uno de sus amigos.
El automóvil de Torres, que se asemeja al módulo lunar del programa espacial Apolo, en realidad está pensado para las ciudades del futuro pues, además de su innovador diseño, es amigable con el medio ambiente. "Tiene las características que identifican a Peugeot, y su diseño le genera seguridad a su ocupante, pues es un vehículo para una persona", explica.
Otra virtud de este prototipo es que dispone de conectividad permanente a través de Internet y cuenta con una novedosa propuesta de ahorro de espacio. "Cuando el auto va muy despacio -advierte su inventor- se puede comprimir para ahorrar espacio y darles campo a más vehículos. Pero cuando va rápido, se alarga para lograr estabilidad y aerodinámica". Eso es posible gracias a una esfera central que le da al carro un movimiento de adelante hacia atrás. Pero además regula la dirección, que funciona con dos brazos hidráulicos. "Cuando uno se recoge, el otro inclina el vehículo hacia el lado contrario", expone Torres.
Este premio, además de permitirle exponer su talento en el Salón del Automóvil de Shanghai el próximo año y de distinguirlo con un XBox 360 y 10.000 euros, demuestra que en Colombia lo que hay es talento para exportar y profesionales que, pese a las limitantes, no desfallecen hasta alcanzar sus objetivos. Esa es quizás la mayor enseñanza de este nuevo diseñador de las grandes ligas de la industria de los automóviles.