En las colinas de Ciudad Bolívar, en el sur de Bogotá, funciona el único banco al que no lo afecta la crisis financiera. Es una institución que no se preocupa por la pérdida del Dow Jones ni por el descenso del Nasdaq, pues su capital está blindado contra cualquier afán bursátil: es humano. En el Banco del Trueque, la única caída de las bolsas que puede inquietar es la de los talegos de basura reciclada que representan un activo valioso, y la única volatilidad de los mercados que incomoda es la de los bultos de papa que alguien desea cambiar, posiblemente, por la cuidada de un bebé. Y es que la creadora de esta entidad le inyectó un enorme capital de confianza que la mantiene inmune ante el azar de las finanzas. Es Martha Jacqueline Moreno Mendoza, una caleña de tenis, mochila y bluyín que lleva varios años liderando un proceso de transformación en uno de los barrios de desplazados más pobre del sector. Una muestra de ello es que, cuando llegó a la zona, el barrio se llamaba Gotas de Sangre y hoy se llama Bella Flor.
Este cambio se logró gracias a la misma creatividad con la que se ingenió el Banco del Trueque, en el que los clientes permutan servicios o bienes -casi siempre desechos para reciclar- y con la que cerca de 1.200 familias de desheredados de la tierra, ahuyentados por el pavor de la guerra, han mejorado su difícil existencia.
Martha creó en 1999 la Fundación Laudes, la casa matriz que sustenta el holding del Banco del Trueque. Pero allí lo que se ofrece es trabajo y no se dan limosnas. "Ya llevamos nueve años y nunca se ha regalado nada -dice la gerente de la novedosa entidad-. La gente ha aprendido que se debe ganar el pan de cada día y que lo debe pagar, y así lo valoran más".
Gracias a este trueque social, los padres pueden dejar a sus hijos en la sala-cuna, al cuidado de personas de la propia comunidad capacitadas para esta tarea, y a cambio adelantan labores domésticas o motivan a los niños en la lectura. Una labor social que le significó a su creadora, hace unos meses, recibir el XX Premio Cafam a la Mujer 2008.