Una decena de héroes anónimos demuestra que con esfuerzo, disciplina y coraje es posible construir una Colombia con mejores oportunidades para todos.
Andrés Fernández Pinzón, el sacerdote A los 19 años de edad, cuando apenas acababa de iniciar su vida religiosa, el padre Andrés Fernández decidió dedicarse a la tarea de llevar consuelo espiritual y ayuda material a los reclusos de las cárceles del país. Esa vocación, a la que ha estado entregado durante casi 40 años, se despertó en él a raíz de una visita a la cárcel de La Ceja (Antioquia), donde se vio conmovido por las duras condiciones que afrontaban los internos. Desde aquel día optó por hacer de un acto de misericordia (visitar a los presos) una constante en su vida pastoral. No solo administra los sacramentos entre los hombres y mujeres que están tras las rejas. También asiste con medicamentos a los enfermos, con mercados a las familias de los reclusos o con una palabra de aliento y una ayuda real para aquellos a quienes la distancia los priva de visitar a los seres queridos que purgan condena. Su obra bastó como carta de presentación para que el papa Benedicto XVI lo distinguiera, en septiembre pasado, entre 90 líderes de todo el mundo con el premio Cardenal Van Thuan Solidaridad y Desarrollo 2009. Los 15.000 euros que le representan el reconocimiento le llegaron como 'caídos del cielo', pues los convertirá en la cuota inicial de un centro de atención integral y capacitación para quienes acaban de abandonar las cárceles y no cuentan con una nueva opción de vida productiva. La entrega es el sello distintivo de su benéfica obra. Adriana Ruiz, la defensora "Servir" parece ser el verbo que más ha conjugado en sus 38 años de vida la abogada caleña Adriana Ruiz. Cuando era niña lo reiteraba con insistencia en una organización que ella creó con sus amigos y que entregaba regalos en Navidad a los más necesitados. Luego, en la Universidad de los Andes, donde estudió, lo repitió con frecuencia entre quienes la rodeaban. Ya, en su vida profesional, el verbo "servir" lo ha hecho parte fundamental de su labor y hoy en cada trabajo que realiza no lo deja de pronunciar. Adriana es la cabeza de RRA (Derecho Público + Innovación Social), una firma de abogados, y de la fundación CiViSOL, que busca que el Derecho no sea percibido como una disciplina fría al servicio de los más poderosos, sino como una estrategia viva que impulsa la inclusión y la democracia participativa. Ella es la responsable de que este año los recicladores de Cali, por ejemplo, hayan ganado una batalla jurídica en defensa de sus derechos y que quienes trabajan en sectores informales de la economía empezarán a ser tenidos en cuenta en la sociedad. No es una labor de filantropía, es un trabajo que busca impulsar cambios en las reglas de juego para que en Colombia quepan todos. Una tarea titánica para una valiente mujer que conoce la verdadera realidad del país y que ha aprendido a entenderla, a traducirla, a amplificarla y a combatirla con argumentos jurídicos. Marlene Jiménez y Carlos Vélez, los investigadores Viven en Medellín, son esposos, ambos científicos con doctorado y posdoctorado en Ciencias de la Universidad Libre de Bruselas (Bélgica), los dos hacen parte del Grupo de Neurociencias de la Universidad de Antioquia y su investigación en enfermedades neurodegenerativas y en neuroquímica son una esperanza para el desarrollo de terapias encaminadas a retardar, e inclusive a reducir, el riesgo de males como el Alzheimer y el Parkinson. Ellos, la bacterióloga Marlene Jiménez y el microbiólogo Carlos Vélez, han estado tras la pista del mecanismo biológico que incide en el deterioro de aquellas neuronas relacionadas con ese par de enfermedades, que en el departamento de Antioquia registran las más altas tasas de incidencia de todo el país. Precisamente, esa curiosidad inherente a los hombres y a las mujeres de ciencia los llevó a descubrir cómo a través de un esquema biológico que integra un modelo in vitro (linfocitos humanos) y otro in vivo (mosca de la fruta) es posible estudiar los procesos de degeneración y protección neuronal, aspectos fundamentales para comprender las bases moleculares y genéticas del Alzheimer y el Parkinson. Los esposos Vélez-Jiménez son líderes inob-jetables del quehacer científico nacional porque tienen la esperanza absoluta de que su investigación tendrá en un futuro no muy lejano "un impacto significativo en el mejoramiento de la calidad de vida de los pacientes que sufren estas dolencias neurológicas". Adriana Ocampo, la científica No es casualidad que hoy sea una de las 50 mujeres más importantes de la ciencia en el mundo. Y no lo es porque a los 14 años, "hace mucho tiempo", como ella misma asegura, esta barranquillera se impresionaba con las estrellas y construía naves espaciales con ollas de cocina. Hoy, con algo más que sueños, es de los pocos escogidos para dirigir las misiones Júpiter y Plutón, dos de los proyectos más importantes de la Nasa, que buscan explorar estos lejanos planetas con el fin de captar toda la información sobre sus superficies. Descendiente de un payanés y una argentina, Adriana nació en la capital de Atlántico, vivió en Argentina y se educó en California, Estados Unidos, donde se vinculó como practicante al laboratorio de propulsión a chorro de la Nasa. Nunca más salió de allí y hoy es reconocida no solo por sus estudios interplanetarios, sino por haber publicado en la revista Nature, una de la más importantes revistas científicas, las conclusiones de una investigación sobre el impacto de un asteroide de 10 kilómetros de diámetro, hace 65 millones de años, en la península de Yucatán que, según ella, produjo efectos más graves que si hoy explotara todo el arsenal nuclear del mundo. Ese mismo asteroide fue el culpable de la extinción de los dinosaurios en la Tierra. En medio de su disciplina académica, Adriana no olvida su natal Barranquilla. Piensa en sus calles, en el calor de la ciudad y sobre todo en la comida, a la que su mamá, con quien vive en Washington, le pone ese toque costeño que tanto le encanta. María Paola Franceschi, la psicóloga Trabajo duro, amor y ganas han acompañado a esta bogotana de 37 años en la Asociación Hogar de Niños por un Nuevo Mundo, una fundación que vela por niños habitantes de la calle en situación de abuso y explotación sexual. Esta tarea la ha cumplido con dedicación, o como lo afirman sus colaboradores, de tiempo completo y durante los 365 días de cada año. Y ese valiente esfuerzo por los más desamparados ha tenido reconocimiento: Mujer Cafam 2009 y Mujer BIT 2008. La Asociación que impulsa nació hace nueve años, en un momento en el que la zona urbana sentía con rigor los efectos del desplazamiento forzado del campo, y Bogotá recibía cifras crecientes de niños desarraigados y sin protección. Esta psicóloga de la U. de los Andes quedó impactada cuando se dio cuenta de la situación que afrontaban niños de 4 y 5 años, y que fue en ese instante en el que decidió hacer algo para salvar esas vidas de las "garras" de la calle. "Lo que hacemos es darles amor y la posibilidad de sentirse parte de una familia. Gracias a esto hemos logrado todo", asegura. Para cumplir con sus metas, cuenta con la ayuda de un completo equipo de 'nonas' y colaboradores, sin los cuales nunca habría podido darles la mano a más de 350 niños y jóvenes desprotegidos. Sócrates Herrera, El inmunólogo Colombia no renuncia a su propósito de desarrollar una vacuna efectiva contra la malaria, y hoy ese sueño lo encarna el inmunólogo Sócrates Herrera, director del Centro Internacional de Vacunas, en el Centro de Investigaciones Científicas Caucaseco, a seis kilómetros de Cali. Muestra de la seriedad de las investigaciones del especialista nacido en 1954 en Líbano, Tolima, es que este año recibió el aval y el apoyo económico de los Institutos de Salud de Estados Unidos y de Colciencias para realizar un ensayo clínico que buscará medir en humanos la efectividad de una vacuna contra la malaria diseñada por la institución que él dirige. El proyecto ronda en la cabeza de Herrera desde hace tres décadas, cuando realizaba su internado en Villavicencio y fue testigo impotente de la muerte de varios campesinos picados por el mosquito anófeles. La lucha contra la malaria llevó a este médico, egresado de la Universidad de Caldas, a trabajar inicialmente en el entonces hospital universitario San Juan de Dios, de Bogotá, y luego a realizar un posdoctorado en el exterior, en las universidades suizas de Ginebra y de Lausana. El resultado de tantos años de investigación es, entre muchos otros, la vacuna sometida a prueba este año. Se trata de un biológico basado en parásitos enteros atenuados mediante irradiación. Aunque años atrás el método fue descartado por su complejidad, los desarrollos tecnológicos actuales parecen hacerlo posible nuevamente. Por supuesto, es prematuro generar cualquier tipo de expectativa, pero independientemente del resultado, el esfuerzo será un avance significativo para la ciencia colombiana. Nubia del Carmen Solano, la innovadora Por enseñar 'al revés', esta maestra de Sahagún, Córdoba, ganó el galardón Teacher Choice como la mejor propuesta latinoamericana para integrar y transformar las aulas de clase por medio de la tecnología. De 40 años, especialista en Informática y Multimedia de la Fundación Universitaria Los Libertadores, se define como "docente por amor y por convicción". Dice que siempre ha sido una mujer inquieta, y por eso se sintió comprometida a proponer alternativas de solución al "analfabetismo digital" de la mayoría de educadores de su municipio. En vista de que los jóvenes dominan las nuevas tecnologías, propuso en 2004 que fueran los estudiantes quienes enseñaran a sus docentes el mejor uso de estos recursos en la preparación y presentación de sus clases. "Al principio los profesores estaban temerosos, pero después ellos mismos invitaron a los otros docentes a que se inscribieran. Ahora el programa 'al revés' ofrece ayuda en el uso de las Tecnologías de la Información a los docentes y padres de familia de la institución, además de los habitantes del municipio", afirma esta innovadora docente. Holguer Alfredo Cruz, el profesor Ser ciclista o locutor profesional eran sus sueños de niño, pero por circunstancias de la vida terminó en 2001 presentándose a una convocatoria para ejercer como profesor. Aunque no era un oficio que lo sedujera, el hecho de trabajar tantos años en labores comunitarias terminó convenciéndolo de que podría ser una buena oportunidad para su futuro. Y no se equivocó. Hoy este hombre sencillo, santandereano, de 45 años y padre de cuatro hijos, es el Gran Maestro del país, una distinción que le fue otorgada en el Premio Compartir, el máximo galardón que reciben los docentes colombianos. Cruz recibió el reconocimiento por una propuesta pedagógica que llamó 'Por los caminos de la palabra' y que lleva la lectura a zonas marginales del sector rural de Piedecuesta en Santander, donde dicta clases. Después de que termina su jornada académica, Cruz visita las casas de los alumnos con el fin de integrar a sus familias en el maravilloso mundo de la lectura. Allí realiza un trabajo que muchos consideran un verdadero 'apostolado' y que él simplemente ve como una labor que lo llena de grandes satisfacciones. "Pienso que el hombre es realmente libre cuando escribe lo que piensa y lo que siente. Eso es lo que aprendí y eso es lo que enseño", puntualiza. Sin duda, un gran orgullo para su tierra. Óscar Triana, el diseñador En cinco semanas y a un ritmo de ocho horas diarias de trabajo, Óscar le dio vida a La guerra de las galaxias en un cuaderno, un corto animado por el cual obtuvo, en julio, en California (EE.UU.), el premio al mejor corto de animación del Octavo Concurso de Aficionados a La guerra de las galaxias, organizado por la productora Lucasfilm y el portal Atom Films. Triana, quien tiene una especialización en Animación de la Escuela de Diseño Gráfico de la Universidad Nacional, pertenece a esa camada de jóvenes talentos que emerge en el país con propuestas atractivas y arriesgadas y que en el área del cine y las artes gráficas comienza a dar de qué hablar por la calidad de sus trabajos. Los críticos dicen que visualmente el trabajo de Triana dejó boquiabiertos a los jurados pues se sorprendieron con el acabado manual, recursivo y casero de la propuesta, en un concurso en el cual la creatividad es el arma esencial. Además los personajes y la ternura que transmitía la historia terminó de seducirlos pues tuvo un estilo práctico y sencillo, "digno de un artista" . Los reconocimientos para este novel diseñador, de 24 años de edad, apenas comienzan y son la muestra de que con trabajo y disciplina cualquier meta, por difícil que parezca, se puede alcanzar. A Triana se le ve muy animado, y dice que ya alista sus próximos proyectos, como el de comenzar a realizar la versión de El imperio contraataca para concursar de nuevo el próximo año, aplicando el mismo tratamiento que le dio a su corto ganador. También tiene pendiente un proyecto de videojuego llamado 1899 - Cuentos de guerra, inspirado en la Guerra de los Mil Días. Un valiente esfuerzo que hay que resaltar. Jorge Iván Blandón, el creador A pocos metros del histórico botadero de Moravia, en Medellín, ese lugar cuyos cimientos son los desechos de toda una ciudadela, está Santa Cruz, un barrio en el que la violencia es protagonista. Allí, la Corporación Cultural Nuestra Gente ha logrado declarar una pequeña porción de tierra, una casa amarilla esquinera, en "zona de paz". Es allí donde llegan los habitantes del barrio a resguardarse, jóvenes y viejos, a contar sus historias, a soñar, a recordar, a crear. Detrás de este sueño está Jorge Iván Blandón. "Soy hijo de unos padres trashumantes, gitanos por decisión, sé lo que es caminar la ciudad y lo que es cambiar de casa cada dos años -dice este recio hombre de hablar tranquilo-, pero hoy agradezco haber tenido la oportunidad de conocer y vivir la ciudad. Mi vida es como la de miles de desplazados, esos que les ha tocado reconstruirse en cualquier parte". Para Blandón es claro que la violencia responde a la violencia, sin embargo su filosofía es directa: "la vida no es como nos la pintan, sino como la pintamos y hacemos distinta". Por eso en 1987 creó, junto con otras agrupaciones del país, el Movimiento Nacional de la Cultura por la Vida, que logró que nueve años después tomara vida el Primer Encuentro de Teatro Comunitario del país. Mientras, las amenazas no han dejado de aparecer, ellos resisten y no se quejan, trabajan. Esto ha significado presupuesto oficial para desarrollar sus proyectos y una masiva participación ciudadana que busca en esos espacios hacer resistencia pacífica y construir desde la cultura. Justo ahora, recién llegados con su grupo de Sâo Paulo, en Brasil, logró con su entusiasmo y liderazgo armar el Primer Encuentro Latinoamericano de Teatro Comunitario, en el cual, con la participación de 10 países, 12 grupos de América Latina y con un ensamblaje de 57 actores, puso en escena la versión de El Quijote de Santiago García. "Los artistas no sabemos estar solos, la independencia es negar la existencia del otro, no somos dependientes, sino interdependientes, y lo que buscamos es borrar las fronteras imaginarias. El teatro es el lugar donde todo cobra vida". Por eso es un líder que todos quieren imitar.