Espacios interactivos

(Página 1 de 2)

Pedro Ramírez, estudiante de una importante universidad de Bogotá, sale desde muy temprano para su clase de 7 de la mañana. En su largo recorrido del norte de la ciudad hasta el centro, aprovecha los 45 minutos o más de trayecto para chatear con sus compañeros de clase y ultimar algunos detalles para la exposición de su primera hora del día. Después de su llegada, presenta su trabajo, por cierto exitoso, y luego decide con sus compañeros ir a la biblioteca. Solicitan un computador portátil con el fin de seguir navegando por Internet para investigar sobre otro trabajo para esta semana. Saca el USB, descarga los archivos mientras José se dedica a chatear en un foro sobre investigación científica para encontrar más información.  

Éste parece ser el diario vivir de los estudiantes que aprovechan las tecnologías de punta y el desarrollo de las comunicaciones a través de computadores, celulares y otros accesorios, y que asumen estos aparatos como algo más que un medio de comunicación: adquirieren la característica de ser funcionales e indispensables para las actividades educativas.

Sin duda para Pedro y José, que ahora hacen parte de un porcentaje muy importante en el total de consumidores de elementos de nuevas tecnologías, -puesto que, en principio son quienes acceden y aprovechan las bondades que estos aparatos brindan-; al igual que la mayoría de jóvenes de su edad, han logrado que las cifras del uso de móviles tengan actualmente un crecimiento desbordado debido a las múltiples opciones que representan a la hora de mejorar la vida social y estudiantil.

En Finlandia, más del 90% de los adolescentes tiene teléfonos inalámbricos, y su uso va desde la compra de un refresco hasta la solicitud de servicios para lavado de carros. Se estima que actualmente existen más de 400 millones de usuarios de Internet móvil, que aprovechan los detalles más sencillos del sistema hasta actividades más complejas que antes eran impensables para ser transmitidas por un celular como chatear o enviar un correo electrónico  con archivos adjuntos para ser descargado en otro teléfono.

Este es apenas el caso de dos estudiantes que emplean las herramientas que las universidades más importantes del país ponen a disposición de sus estudiantes que van desde equipos portátiles hasta elementos que le permitan a los alumnos realizar tareas, investigaciones y descargar información hacia aparatos inalámbricos móviles de manera rápida y segura.

Página 1 de 2 12Siguiente »
Publicidad
Enlaces de texo