Establecer con exactitud cuántas instituciones ofrecen programas académicos de educación superior en Colombia, es muy complicado. Ya que existe un buen número de instituciones "supuestamente" de carácter profesional y también con supuestos títulos avalados legalmente. Por eso es muy importante reconocer cuáles son las instituciones que están certificadas por el Ministerio de Educación. Caer, por error, en una universidad pirata, puede llegar a ser una equivocación irremediable en la formación profesional.
Según el Ministerio de Educación Nacional, en el país existen en la actualidad un total de 276 instituciones de educación superior. La ley 30 de 1992 las divide, en cuatro grupos: instituciones técnicas profesionales, institutos tecnológicos, instituciones universitarias y universidades.
Gabriel Burgos, viceministro de Educación Superior recomienda que lo primero que debe hacer un estudiante, que busca continuar con su formación académica es visitar la pagina del Ministerio de Educación y entrar al hipervínculo SNIES. El SNIES es el Sistema Nacional de Información de Educación Superior, en esta página se encuentra la relación de las instituciones que tienen el registro calificado.
El registro calificado es el aval que el Ministerio le da a las instituciones que cumplen legalmente con la normatividad necesaria, para ejercer su labor de formación académica. Pero además, el Ministerio cuenta con un Sistema Nacional de Acreditación, que también se puede consultar en la web del Ministerio y que informa cuales son las instituciones que además de estar registradas, también están acreditadas, por carreras, debido a su excelente nivel.
Es importante aclarar que tanto el registro calificado como la acreditación, son temporales ya que se imparten por un periodo de siete años, después de este tiempo, la institución, debe hacer los respectivos trámites legales de renovación", aclara el viceministro de educación superior.
Cada año son muchos los estudiantes, recién egresados del bachillerato que ingresan a instituciones que comúnmente se han denominado como piratas o universidades de garaje. Lo cual influye, no sólo en la calidad de los conocimientos recibidos por el alumno, sino además, le imposibilita a la persona egresada, poder continuar con una educación formal futura, llámese profesionalización o programa de postgrado.
El Ministerio de Educación dispone de una unidad investigativa, encargada de recibir las quejas relacionadas con inconsistencias en la prestación de los servicios de la Instituciones educativas. Desde 2002 se han recibido 112 casos de denuncia, de los cuales 72 han sido resueltos.
Cuando una queja es recibida, se procede a la investigación, lo cual puede derivar en el cierre de la institución, dejando en el aire a los estudiantes, que se encontraban cursando carrera. Sin embargo, es factible que en algunas instituciones reconozcan, en alguna medida, los conocimientos de un estudiante que ya cursó determinadas materias en otra universidad, mediante la presentación de una suficiencia. Sería la única alternativa para que el estudiante, no perdiera del todo su dinero y tiempo, por haber estudiado en una universidad no certificada.
La cobertura
Algunos estudios señalan que el tema de las universidades pirata, se debe, entre otras cosas a la falta de cobertura. Aun cuando la oferta de programas de educación superior cubre en la actualidad los 32 departamentos del país, persisten los casos de concentración de la matrícula: mientras en Bogotá la cobertura supera tasas brutas del 50%, en otras diez entidades territoriales no pasa del 10% del total de la población en edad de cursar estudios superiores.
El tema de la educación y su cobertura,ha sido objeto de muchos análisis, la Asociación Colombiana de Universidades, Ascun, ha propuesto la construcción de un sistema de educación superior con cuatro características fundamentales, como son la búsqueda de políticas relacionadas con calidad, acceso y permanencia; políticas referidas a ciencia y tecnología; políticas con respecto a la pertinencia y responsabilidad social, y políticas sobre financiación, gestión y gobierno.
Lo cierto, es que para evitarse problemas y perdidas de recursos y tiempo, lo recomendable es cerciorarse, antes que nada, de la legalidad de la institución a la que se esta pensando ingresar. Pero si ya se están adelantando estudios y ha notado ciertas irregularidades, lo mejor para salir de dudas es consultar o denunciar el caso en el Ministerio.