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Las nuevas visiones
Hoy el estímulo de los futuros profesionales, más allá de los beneficios que otorga estudiar y superar el nivel educativo respecto a otros, es el hecho de poder participar en la creación del mundo. Esto a través de avances significativos en el campo tecnológico, investigativo, o teórico. Por esta razón las instituciones de educación superior aparte de formar a los estudiantes con base en conocimientos lo hacen también en competencias y habilidades. Con lo cual se garantiza una efectiva y eficaz inserción en el mercado.
Por eso no es extraño en este contexto que las miradas de los jóvenes visionarios se desplacen a carreras que contemplen una mirada interdisciplinaria y con un alto componente internacional que les facilite el desarrollo de competencias no sólo específicas de un área de conocimiento, sino aquellas que les permita comprender otros enfoques, analizar información proveniente de otros espacios de conocimiento complementarios y generar un nuevo discernimiento pertinente al sector en que se desarrollen.
Para Jesús Ferro Bayona, rector de la Universidad del Norte, "hoy está cambiando la visión de estudiar por una simple carrera de ascenso social y de obtención de un cartón en un contexto de competitividad creciente de los mercados." Los jóvenes, afirma Ferro Bayona, se preparan para ser productivos, lo que de alguna manera significa participar como actores de la producción en su más amplio sentido. "Producir maquinaria o producir comunicación, crear arte o ser artífice de cambios políticos, generar riqueza para sí y para un grupo o comunidad, o prestar un servicio a los demás con sentido de desprendimiento".
El campo laboral
De acuerdo con el último estudio del Observatorio Laboral promovido por el Ministerio de Educación, el mayor número de graduados, desde el 2001, sigue carreras tales como economía, administración y contaduría, con un 32%. Por su parte las menos estudiadas fueron las relacionadas con Agronomía y Veterinaria con tan sólo un 1,4%. Pero son precisamente estas últimas, las que hacen parte de las llamadas ciencias agropecuarias, las que cuentan con un enorme campo de acción para el país y a las que deben empezar a mirarse con otros ojos ya que tienen un importante espacio para crecer.
Respecto a este tema Gabriel Burgos aclara, "curiosamente, la oferta para las carreras tradicionales, como Derecho, Administración, Medicina e Ingenierías, como la Civil e Industrial, que cuentan con un gran número de estudiantes, sigue siendo muy grande, pero hay que reconocer que las nuevas tecnologías y los desarrollos científicos han impactado estas carreras, ya se estudia ingeniería mecatrónica más que la ingeniería mecánica, y el impacto de la genética y las imágenes diagnósticas está modificando la medicina".
Por eso, si piensa inclinarse por uno de estos programas tradicionales adelante, y tenga en cuenta que en un país como Colombia donde es muy poca la población profesional siempre se necesitarán profesionales en dichas disciplinas. Además, el mismo estudio asegura que las carreras que hoy están consiguiendo trabajo más fácil son Matemáticas, Docencia, Bibliotecología, Nutrición, Química, Medicina, Ingeniería Industrial y Eléctrica.
Es importante señalar que actualmente hay carreras tradicionales que se han reorientado. Y es que es indiscutible que cualquier profesión que no sea capaz de reorientar sus esfuerzos de formación a las nuevas condiciones está condenada a desaparecer. Por eso el proceso de renovación curricular es una tarea permanente que va de la mano a los sectores y contextos a los cuales se deben.
La remuneración
Según el censo, los egresados de carreras que tienen que ver con administración, por ejemplo, ganan en promedio 1 millón 330 mil pesos, pero de todos ellos, el 73% está por debajo de ese promedio, el 7% lo iguala y sólo el 20% está por encima de esa cifra. Esta situación es similar en los 55 grupos de carreras existentes en el país. En todas las carreras más del 60% de los graduados tienen ingresos inferiores a los del promedio en su campo de acción. Esto quiere decir, que son muy pocos los profesionales que ganan mucho y muchos los que ganan poco.