Hierro candente

Los deseos de los grandes industriales del sector siderúrgico son, en el 2008, firmes y fuertes como el hierro. Y la esperanza del gremio es no fundirse en el intento: sus integrantes prevén una demanda este año de 2,6 millones de toneladas de productos de acero, luego de producir, en el 2007, 2,46 millones de toneladas con un aumento de 10%.

"El crecimiento se dará aunque es probable que en menor ritmo, especialmente en el segundo semestre, si la recesión de Estados Unidos llega a tener efectos sustanciales sobre la demanda en Colombia y se desacelera la construcción", dice, con un relativo optimismo, el vicepresidente de Acerías Paz del Río, Wilson Danhoni Moraes. El ejecutivo asegura, en el informe de la compañía, que la demanda de la industria siderúrgica nacional "crecerá 5,7% en 2008".

Acerías Paz del Río ya no parece esa olvidada firma que estuvo a punto de disolverse como hierro colado hace algunos años. Hoy disfruta de una utilidad de 6.320 millones de pesos, a 31 de diciembre de 2007, y sus planes son estar a la altura de las mejores del mundo.

En el mismo documento, Paz del Río señala una oportunidad: los productores nacionales no alcanzan aún a satisfacer el aumento de la demanda de acero, por lo que el volumen de importaciones alcanzó a ser de 964.313 toneladas. La empresa opina que las perspectivas para 2008 dependen del comportamiento de la construcción y de la desconfianza sobre una posible recesión en Estados Unidos. 

Pero aún así, los grandes del sector no se quedan quietos. Paz del Río hará inversiones por 127.500 millones de pesos, 63% más que en el 2007, en proyectos ambientales, mejora de la productividad y exploración de reservas de materias primas. La meta es crecer un mínimo de 10% este año.

En general, y de acuerdo con el diario Portafolio, en los años siguientes se espera que siga el alto crecimiento del consumo de ese producto, en especial en Asia (China, Rusia, India) y América Latina. El periódico informa, por ejemplo, que en la pasada asamblea de accionistas el vicepresidente ejecutivo de Acerías Paz del Río confirmó, además, que esta empresa quiere comprar G&J, un distribuidor de productos de acero con ventas por unos 500.000 millones de pesos anuales. G&J también posee acciones en Tubos Colmena, una reconocida empresa de tubería metálica de pequeños diámetros.

Según Portafolio, "otro factor que atrae a los jugadores internacionales al sector siderúrgico o a la realización de altas inversiones para ensanchar la capacidad productiva es que la producción local de acero no alcanza a satisfacer la demanda, y por ello las empresas se están moviendo en la dirección de 'morder' la tajada de los importadores". En efecto, el consumo anual es de aproximadamente 2,46 millones de toneladas, de las cuales se importa cerca de un millón de toneladas.

Anuncios Google

Publicidad
Enlaces de texo